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Causa y efecto del cambio climático, una perspectiva de las Américas

 

 

Tony Phillips      www.ircamericas.org

 

Versión original: Climate Change Cause and Effect, An Americas Perspective 

Traducción por: Annette Ramos

 

Img: ambarita25.wordpress.com/category/general/

[...]

Cambio climático en el hemisferio occidental

En la jerga técnica del cambio climático, el mundo consiste de fuentes y sumideros. Una fuente es algo que produce el gas de efecto invernadero dióxido de carbono, CO2 (carbono). Un ejemplo de una fuente es la quema de carbón para generar electricidad. La quema del carbón (una fuente de combustible fósil) libera energía para crear electricidad (por ejemplo), pero también emite carbono a la atmósfera. El carbono causa calentamiento global.

Un sumidero es lo opuesto; es algo (normalmente vida vegetal) que absorbe los gases de efecto invernadero en exceso (carbono y otros) del aire. Un ejemplo es un bosque. Los árboles son de especial importancia en el subcontinente suramericano, y en EEUU y Canadá, donde todavía existen grandes predios de bosques.

Tal como dijo Gore en su ponencia al aceptar el Premio Nobel de la Paz:

"Así es que hoy vertimos otras 70 millones de toneladas más de contaminación de calentamiento global en el fino cascarón de atmósfera que rodea a nuestro planeta, como si fuese una cloaca abierta. Y mañana, arrojaremos una cantidad un poco mayor, con las concentraciones cumulativas hoy día atrapando más y más calor del sol".

Los científicos climáticos explican que las políticas sensatas se deben enfocar en detener el arrojamiento (reducir fuentes) y reemplazarlas con sumideros para reparar el daño ya hecho. Desafortunadamente, según se explica a continuación, la situación actual en las Américas está diametralmente opuesta a las políticas sensatas.


Suramérica, Centroamérica y el Caribe

Al aplicar esta perspectiva de fuentes y sumideros a la región se vislumbran las oportunidades y retos con respecto al cambio climático. Además, el análisis refleja los efectos del cambio climático experimentados por la región, y qué se puede esperar durante las próximas décadas.

En la región los efectos del cambio climático global están altamente correlacionados con las fuentes (tales como la quema de petróleo, carbón y gas) pero el continente también tiene muchos sumideros potenciales.

Con poblaciones y economías relativamente pequeñas, la región no es una emisora mayor de carbono a consecuencia de la quema de combustibles fósiles.10 Dos países de América Latina son protagonistas en el campo de la energía global (México y Venezuela) en la producción del petróleo y el gas natural para la exportación. Aunque de importancia en la región, excluyendo a México, América Latina produjo menos del 9% de la producción global total del 2006.11 Cuando añadimos a México (con casi el 5% de la producción global de petróleo), todo el rendimiento de petróleo de América Latina sigue siendo menos que el de Arabia Saudita. Con respecto al uso de las tierras, las regiones tropicales y subtropicales más grandes de Suramérica pueden servir como un sumidero global considerable. Al absorber carbono de la atmósfera, los bosques de Suramérica en particular, desempeñan un papel vital y ayudan a estabilizar el clima regional.

Desafortunadamente, cambios recientes en el uso de las tierras han llevado a América Latina a tomar un camino equivocado. Se están eliminando sumideros a un paso acelerado. Al mismo tiempo las fuentes, especialmente los yacimientos de petróleo, se siguen explotando para proveer a los mercados de energía en la región y el extranjero.

La tala a gran escala de bosques tropicales antiguos para la producción maderera o para abrirle el paso a las grandes empresas agrícolas es perjudicial para el cambio climático. Muchos de los productos de las grandes empresas agrícolas se producen como alimentos para la exportación, o para producir fuentes de energía que sustituyen al petróleo (biocombustibles12) tales como el biodiésel y el etanol, consumidos principalmente en el transporte y la generación de electricidad. Los biocombustibles complementan, no suplantar, el uso de combustibles fósiles, por ende también son perjudiciales para el cambio climático. De hecho, la producción de ciertos biocombustibles (tales como la elaboración de etanol del maíz13) a menudo exige más entradas de combustibles fósiles (transporte, fertilizantes, maquinaria y procesamiento) con el fin de producir un biocombustible que produce menos energía al quemarlo. Esta paradoja de la economía energética puede tener perfecto sentido comercial si existen subsidios estatales adecuados.

El IPCC le dedica un capítulo completo a América Latina en su informe titulado: Cambio Climático 2007: Impactos, Adaptación y Vulnerabilidad el cual explica cómo el uso de las tierras afecta el clima.

Declara que, "La deforestación en las zonas tropicales de América Latina será uno de los desastres ambientales más serios de la región. Actualmente, América Latina es responsable del 4.3% de las emisiones de gases de efecto invernadero. De estas, 48.3% son el resultado de la deforestación y cambios en el uso de las tierras. Para el 2010 las zonas de bosques en Sur y Centroamérica se verán reducidas por 18 millones de hectáreas (Mha) y 1.2 Mha, respectivamente. Estas áreas serán usadas para pastos y la expansión de la producción ganadera.

Si la deforestación de la Amazonia brasileña sigue el paso que tuvo durante el periodo 2002-2003 (2.3 Mha/año) indefinidamente, entonces 100 Mha del bosque (alrededor de 25% del bosque original) habrá desaparecido para el año 2020, y ya para el 2050 (si contamos con un escenario sin cambios) 269.8 Mha se habrán deforestado. Mediante modelos de simulación, los estimados para la Amazonia brasileña ... en el peor de los casos, para el 2050 la tendencia de deforestación proyectada eliminará 40% de los 540 Mha de bosques amazónicos actuales, liberando aproximadamente 32,000 millones de toneladas (109 toneladas/ha) de carbono en la atmósfera. Además, según la tendencia actual, la expansión agrícola eliminará dos tercios de la cubierta forestal de cinco cuencas mayores y diez ecoregiones, al igual que la pérdida de más del 40% de 164 hábitats de especies mamíferas".14


Hidroelectricidad, ríos, glaciares y niveles del mar

Suramérica produce mucha de su energía mediante la hidroelectricidad, particularmente Brasil, Venezuela y Paraguay (un exportador neto de electricidad). Pero el IPCC ha proyectado que las alzas en el nivel del mar, el derretimiento de los glaciares, y los eventos climáticos extremos afectarán adversamente a estos mismos ríos. Según suben los niveles del mar, el agua salada marina avanza río adentro poniendo en peligro los suministros de agua para las ciudades situadas en deltas grandes tales como Buenos Aires, Argentina, la cual devenga su agua potable del Río de la Plata, el delta del Río Paraná.

Chile también deriva una cantidad no insignificante de su generación de electricidad renovable de sus plantas hidroeléctricas de ríos embalsados en los Andes. Sin embargo, los glaciares derritiéndose en las zonas elevadas de los Andes también ponen en peligro los suministros de agua y los hidroeléctricos en todas las naciones andinas desde Colombia15 hasta Chile y Argentina. El derretimiento glacial dificulta la producción hidroeléctrica durante todo el año, y aumenta el riesgo de inundación en los valles de ríos.


Países de producción petrolera

Desde la perspectiva de las fuentes de carbono, la región tiene un productor petrolero mayor, el miembro de la OPEC Venezuela, y muchos actores menores que exportan petróleo y gas a EEUU o a otros países de la región. Estos incluyen: Bolivia, Brasil, Perú, Ecuador, Argentina, Trinidad & Tobago y Colombia.

Todas las naciones de las Américas consumen petróleo. En la mayoría de las naciones el consumo está aumentando mientras que los suministros disminuyen, causando aumentos en los precios. Los que hacen campaña con respecto al clima piensan que es de importancia crítica que los gobiernos tomen medidas para reducir el consumo de combustibles fósiles y que alienten la investigación y la producción de recursos de energía alternativa que sean neutrales o negativos con respecto al carbono.

En la mayoría de las Américas no se les ha hecho caso a sus súplicas. Algunos países han comenzado a tomar medidas para reducir el uso de energía, principalmente debido a escaseces y no por razones de cambios climáticos. Entre ellos Cuba es un país pionero con varias medidas prácticas incluyendo el reemplazo mandatario de bombillas de luz de tungsteno con bombillas de halógeno eficientes energéticamente.

Algunos países están enfrentando escasesces de energía especialmente en el cono sur donde los altos niveles de crecimiento en Argentina (todavía un exportador neto de petróleo) y Chile están causando escaseces en los suministros de electricidad y gas.

Muchas de las naciones más pequeñas y pobres del Caribe se les ha hecho difícil pagar los pecios altos de las importaciones de petróleo. Esto ha llevado a los subsidios de las exportaciones petroleras por parte de Venezuela. Dicho país también subsidia a algunos grupos no privilegiados en EEUU y también el costo del petróleo usado en la transportación pública por los servicios de autobús de Londres. Las medidas de solidaridad como estas pueden ser positivas para la integración regional y sí ayudan a aliviar las dificultades presentadas por las alzas en el precio del petróleo, pero no ayudan para nada o muy poco al cambio climático.


Preservación no crecimiento

El presidente Rafael Correa de Ecuador ha planteado algunas de las sugerencias más innovadoras para enfrentar los retos del cambio climático. Ecuador es un país exportador de petróleo y confronta problemas extremos en saldar su deuda nacional. La teoría convencional de crecimiento económico indica que se debe aumentar la producción de petróleo para la exportación con vista a la reducción de las obligaciones con respecto a la deuda.

Correa, un economista de por sí, ha escogido otro camino. Él creó una comisión para evaluar la legitimidad de 30 años de acumulación de deuda autorizada por la Comisión Crédito.16 Él también ha sugerido que a su gobierno le paguen para mantener el petróleo bajo tierra en zonas de sensitividad ecológica en la Amazona ecuatoriana.

En una carta a las Naciones Unidas fechada el 24 de septiembre del 2007 Correa plasmó su propuesta. A continuación se encuentra un pasaje de esa carta:

"El cambio climático no tiene fronteras; sin embargo, es necesario hacer hincapié de que su distribución e impactos no son equitativos. Mientras que el ciudadano promedio estadounidense genera seis toneladas de carbono por año y un ciudadano promedio europeo genera casi tres toneladas por año, el promedio mundial de emisiones per cápita es de aproximadamente unas 1.3 toneladas por año, una gran asimetría. Esta realidad establece claramente dónde recaen las responsabilidades mayores por los efectos ambientales sobre la vida de este planeta. Esta situación no pretende ignorar las emisiones en aumento de algunos países en vías del desarrollo, si no demostrar que el modelo actual de crecimiento, basado en el uso intensivo de combustibles fósiles y el consumo excesivo, es insostenible y beneficia a una minoría "privilegiada" de nuestra sociedad moderna, pero nos hace un daño enorme a todos nosotros".

[...]



leer más  http//www.ircamericas.org/esp/4893

 

 

Febrero de 2008

 

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Direttore responsabile Mariella Moresco © Tutti i diritti riservati  ISSN 1824-1360 

Reg.Trib.Milano 768 1/12/2000 e 258 13/04/2004