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Latinoamerica-online Cultura, Società e Il Mondo dei Caraibi |
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di Mariella Moresco Fornasier
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Caribe: se fortalece el Grito de los Excluidos (3 settembre 2003)Asociaciones juveniles apuestan en una nueva integración del movimiento (3 settembre 2003)
El Caribe:
una cultura discriminada, invisible y silenciada
(3
settembre 2003)
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Caribe: se fortalece el Grito de los Excluidos
Idania
Trujillo,
Centro Martin Luther King –CMLK, Cuba En
ocasión de la, APC, la Secretaria
Continental del Grito de los Excluidos, a través de Luiz Bassegio y
Luciane Udovic, se reunió el 19 de agosto, en Cabo Haitiano, para
estructurar, organizar y animar el Grito de la región caribeña.
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Asociaciones juveniles apuestan en una nueva integración delmovimiento
Adital - 21.agosto/2003 |
El Caribe: una cultura discriminada, invisible y silenciada
Anadria Caballero
El Caribe parece ser perseguido aún por el fatalismo de la teoría Hegeliana que consideraba a los pueblos de Africa culturas sin historia sin aporte para el desarrollo de la Humanidad. Aunque este criterio académico, extendido y aplicado durante un tiempo, fue totalmente rebasado por las investigaciones científicas que demuestran todo lo contrario, para esta región, reducto indiscutible de la impronta africana, aún está vigente. La contribución de Africa al poblamiento del Nuevo Mundo fue mucho más importante de lo que podemos imaginar. Casi 40 millones de africanos fueron traidos en diáspora forzosa durante los casi cuatro siglos que duró la trata esclavista al entonces Nuevo Mundo y mientras que esto representó el empobrecimiento y la desvastación, para esos pueblos se tradujo en la fuerza de trabajo y en la base de acumulación del Capital para Occidente. El trabajo de los negros en las plantaciones especialmente de algodón y caña de azúcar así como el trabajo en las minas durante tres siglos se constituyó en el pulmón del mercado mundial, René Depestre en ese sentido afirmó: La producción de las poblaciones del Caribe, fue uno de los mecanismos esenciales de la acumulación del Capital y una de las causas históricas del éxito científico y cultural de Occidente. Hay que considerar, según datos de Arthur Ramos que la población afrocaribeña fue de un 45 a 50 por ciento en la zona de las Antillas mientras que Brasil llegó a alcanzar el 40 por ciento, lo que significó mano de obra barata para el colonialista. Pero si fue importante el aporte del mundo afrocaribeño en la economía mundial, más aún lo fue en la proyección político y filosófica del mundo. A Haití toca abrir el primer derrotero independentista para América, en ese sentido el escritor de talla universal Alejo Carpentier dice: Resulta que el negro que llega a América aherrojado, encadenado, amontonado en las calas de buques insalubres, que es vendido como mercancia, que es sometido a la condición más baja a que pueda ser sometido un ser humano, resulta que va a ser ese precisamente el germen de la idea de independencia. La valoración de Carpentier se esclarece más cuando expresa que antes de la independencia haitiana el concepto de independencia solo tenía un valor lenófico; se dice independencia del hombre, frente al concepto de Dios, de monarquía, el libre alberdrío, hasta que punto llega la libertad individual del hombre, pero no se habla de independencia política. En cambio lo que reclamaban los negros de Haití, precursores en esto de nuestras guerras de independencia, era la independencia política, la emancipación. En Haití fragua los propósitos de la lucha continuada del negro desde que llega a este continente y de la cual ya se tiene noticias en el siglo XVI con la sublevación en Venezuela de Miguel esclavo de las Minas de Buría que llegó a organizar un reinado que contaba con corte e incluso Obispo de una iglesia disidente fundada por él. Asimismo en México se produce la sublevación de la Cañada de los Negros; en Brasil se instaura el palanque Palmares que mantuvo durante casi un siglo una zona bien importante del país bajo su control a la cabeza del cual estuvo Zumbi, esclavo que logró rechazar y vencer los diferentes ataques del que fuera objeto por parte de las autoridades y ejército colonial. En Surinam, por su parte, tiene lugar a fines del siglo XVII el levantamiento de los tres líderes negros Sant Sam, Boston y Araby; en Cuba tuvo lugar la conspiración de Aponte, negro liberto que intentaba lograr la independencia para sus hermanos oprimidos. Es así como se produce una cadena de hechos que va a permear no solo la conducta del hombre afrocaribeño sino la del ser social americano, y es bajo ese signo que se inicia y desarrollan las guerras independentista de Latino América; de hecho nace una filosofía y una proyección que repercute en nuestra historia contemporánea. Así nace el Caribe ya no sólo como una expresión geográfica, sino como una realidad multiétnica y polidimensional donde se encuentran y conviven culturas como la europea, africana, asiática además de la autóctona de la región, dando todo ello origen a una nueva Civilización que rompiendo los patrones establecidos en las sociedades primarias crea una proyección más universal. Es a través de ese proceso que de las guerras indepedentistas se evoluciona hacia el desarrollo de una ideología política y social que culmina en el Siglo pasado, en el decenio de la década de 1960. Con el movimiento de independencia que da origen a las jóvenes naciones africanas, y que son el resultado de un proceso de retroalimentación que se produce en los años de post-guerra en que hombres caribeños de la estatura de Galvey, Aimeé Cesare, Depestre, Frank Fanon y otros, puestos en contacto, a veces a través de las metrópolis coloniales, con personalidades africanas dan base y sustentan a todo un movimiento de liberación. Desde el punto de vista filosófico el Caribe se convierte en el crisol donde se funden las diversas características de las culturas que dan nacimiento, relaciones equilibradas sobre la base de la tolerancia originando así el fenómeno de la transculturación en sociedades sincréticas. Y es precisamente esa característica de la sociedad afrocaribeña la que le permite trascender y subsistir, a pesar de la discriminación y subvaloración que en algunos momentos se hace de ellas. La Cultura espiritual caribeña expuesta por las prácticas religiosas populares en Cuba la Santería, el Vudú haitiano,Elcondomblé brasileño, el Culto de Shangó en Trinidad Tobago, el raftafarismo jamaicano entre otros muestran por si mismo la importancia de esta cultura que rebasó el proceso de deculturación y discriminación de que es objeto desde su más temprano nacimiento. Por otra parte, su aporte al arte en general y en especial a la danza y a la música, evidencian la presencia y el aporte indiscutible afrocaribeño a las nuevas generaciones, a pesar de que aún subsisten la suspicacia, los prejuicios y sobre todo la ignorancia que se traduce en una acción dirigida a silenciar todas estas realidades con el propósito de hacerlas invisibles.
Adital - 21.agosto/2003 |
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