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La comunidad internacional no
puede dejar sola a Haití
Intervención de Felipe Pérez Roque, ministro de Relaciones Exteriores de
Cuba, en la III Reunión Extraordinaria del Consejo de Ministros de la
Asociación de Estados del Caribe. Ciudad de Panamá, 12 de febrero del 2004
Distinguidos Ministros y Jefes de Delegaciones:
Tengo instrucciones de mi Gobierno para intervenir en esta Reunión
Ministerial de la Asociación de Estados del Caribe, no sobre Cuba -que,
aunque bloqueada y hostigada, no podrá sin embargo ser sometida ni obligada
a renunciar a sus sueños de justicia y libertad- sino para hablar acerca de
la situación en Haití.
Cuba considera que la comunidad internacional no puede dejar sola a Haití.
La situación social se agrava. A los viejos problemas derivados del
colonialismo y la explotación, se suman nuevas y acuciantes dificultades
asociadas al injusto y excluyente orden económico internacional.
Colaborar con Haití se convierte en un deber para todos nosotros, sus
vecinos.
Cuba tiene en estos momentos una brigada médica en Haití integrada por 525
colaboradores, de los cuales 332 son médicos. Están distribuidos en todos
los departamentos del país, y tienen bajo su responsabilidad al 75% de los
8,3 millones de haitianos. Para tener una idea de la importancia de su labor,
hay que saber que Haití cuenta con menos de 2 000 médicos y casi el 90% de
ellos prestan sus servicios en la capital del país.
En los últimos cinco años, los médicos cubanos han realizado en Haití
casi 5 millones de consultas, han atendido casi 45 mil partos y han ejecutado
59 mil intervenciones quirúrgicas.
En las zonas atendidas por los médicos cubanos, se ha reducido la mortalidad
infantil en menores de un año de 80 a 28 por mil nacidos vivos, y la de
menores de 5 años de 159 a 39 por mil nacidos vivos. La mortalidad materna
cayó de 523 fallecidas a 259 por 100 000 nacidos vivos.
Sin embargo, para tener una idea de cuánto camino falta por recorrer todavía,
debo recordar que en Cuba, por ejemplo, la mortalidad de menores de un año
es 6,3 por mil, en menores de cinco años es 8 por mil y la materna es de 39
por 100 mil.
En estos años, más de 370 mil personas, 80% niños, han sido inmunizadas.
Se estiman en casi 86 mil las vidas humanas salvadas por los trabajadores de
la salud cubanos en Haití.
Por otro lado, 2 169 equipos médicos rotos fueron recuperados por los técnicos
cubanos.
Un total de 247 jóvenes haitianos estudian en la Facultad de Medicina
fundada en ese país por profesores cubanos, mientras que otros 372 cursan
dicha carrera becados en Cuba.
LA BRIGADA MÉDICA CUBANA SE MANTIENE EN SUS PUESTOS
Ante las actuales tensiones internas en ese hermano país, que son conocidas
por ustedes y han dado lugar a la salida de un número de residentes
extranjeros, el pasado martes 10, nuestro Gobierno instruyó expresamente a
nuestra Embajada en Puerto Príncipe mantener en sus puestos trabajando
ininterrumpidamente a todos los integrantes de la brigada médica cubana, en
cualquier zona del país donde se encuentren. Además, dados los obstáculos
que puedan presentarse en la disponibilidad de medicamentos, ayer día 11,
Cuba envió un cargamento de 525 módulos especiales de casi 80 medicamentos
para que cada colaborador médico cubano pueda garantizar el cumplimiento de
sus tareas.
El personal médico cubano, que se atiene rigurosamente al principio de no
mezclarse en los asuntos internos de Haití, cumple con honor su noble misión
de atender la salud del pueblo haitiano.
En adición a esto, con asistencia técnica cubana se reconstruyó el central
azucarero de Darbonne, que trabaja hoy en su cuarta zafra con el apoyo de 30
especialistas cubanos. El central genera empleo y garantiza electricidad en
el período de zafra a la población de la zona, que antes carecía de ese
servicio.
Por otro lado, 20 profesores cubanos asesoran un programa de alfabetización
por radio, diseñado por nuestros especialistas. Se han alfabetizado ya 110
mil haitianos y seguirá creciendo el programa. Cuba donó también el
material didáctico, incluidos los manuales en francés y creóle.
También en otras áreas Cuba presta su modesta colaboración en Haití. Así,
20 veterinarios y técnicos cubanos contribuyen a establecer un programa de
control sanitario y a formar personal haitiano; otros 10 técnicos ayudan a
consolidar el programa nacional de acuicultura, para el que Cuba ha entregado
gratuitamente 42 millones de larvas sembradas ya en los embalses del país, y
en el que se ha formado también personal especializado.
Otros 11 especialistas agrícolas cubanos laboran también en Haití como
parte del Programa de Seguridad Alimentaria de la FAO.
Nuestro país también colabora en otras áreas como la cultura y la
construcción vial.
Adicionalmente puedo afirmar que en las universidades cubanas estudian hoy más
de 3 000 jóvenes del Caribe. No digo todo esto con jactancia. Lo digo con
modestia, como una prueba de lo que incluso un país pequeño y bloqueado
como Cuba puede hacer por otros países hermanos.
El pueblo cubano se siente cumpliendo un deber y, además, pagando una deuda
de gratitud con los pueblos del Caribe, que tan firmes han sido en su
invariable amistad y solidaridad con Cuba.
Independientemente de sus dificultades internas, ayudemos a Haití en esta
hora crucial de su historia, y no olvidemos que fue allí donde comenzó,
hace 200 años, la lucha de nuestros pueblos caribeños y latinoamericanos
por su libertad.
Muchas gracias.
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