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Haiti

Première République Noire Indépendante - 1er janvier 1804

 
Haiti: victimas de tormentas tropicales y politicas 

La tragedia de Gonaïves 

 

Kevin Pina     Counterpunch- Rebelión    Traducción de Germán Leyens

 

El primer ministro Gerard Latortue voló a Gonaives el 20  de marzo y fue saludado por una inmensa y ruidosa  multitud de miles. Durante la celebración, Latortue  abrazó a elementos de las bandas y del antiguo ejército  que ayudaron a derrocar al gobierno democrático del  presidente Jean-Bertrand Aristide calificándolos de  'combatientes por la libertad'. Desde entonces, Latortue  y su gobierno han hecho poco por tomar el control de la  tercera ciudad por su tamaño de Haití y han permitido  que jefes de las pandillas como Buteur Metayer y Wilfort  Ferdinand la dirijan como si fuera su feudo privado.

Una de las primera víctimas de la campaña de represalias  políticas contra presuntos partidarios de Aristide, bajo  la dirección de los 'combatientes por la libertad' en  Gonaives, fue Biwo Pwoteksyon Civil u Oficina de  Protección Civil.

Esta institución, políticamente benévola, fue  establecida en cooperación con el gobierno municipal  local con subsidios de la Agencia de Desarrollo  Internacional de EE.UU. (USAID) y fue administrada a  través de la Fundación de Desarrollo Panamericana (PADF,  por sus siglas en inglés). El sitio en la red de PADF lo  confirma: 'Los esfuerzos de reacción ante las  emergencias y de reconstrucción de PADF son  complementados con la capacitación comunitaria en la  preparación para desastres. El entrenamiento atenuante  promueve el desarrollo de planes de acción civil que  permiten que las comunidades identifiquen prioridades y  refuercen la infraestructura básica. El año pasado, se  formaron 23 comités locales de protección civil y más de  5.000 personas fueron entrenadas en concienciación de  desastres para lograr comunidades más seguras'.  Desgraciadamente, con el primer desastre representado  por la destrucción de la autoridad constitucional en  Haití, promovido en Washington, París y Ottawa, todos  esos dólares del contribuyente que USAID invirtió en la  preparación para el tipo de calamidad que acaba de  azotar a Haití, también fueron desperdiciados.

Los programas de USAID y de PADF fueron establecidos  para confrontar precisamente este tipo de desastre en el  norte de Haití. Había componentes que vigilaban las  tormentas tropicales que se aproximaban y suministraban  una red de advertencia y de preparación diseñada para  planificar una reacción ANTES de que ocurriera el  desastre. Los planes incluían el asesoramiento  anticipado de las comunidades sobre las tormentas que se  aproximaban y en su preparación ante ellas mediante el  almacenamiento de grandes existencias de agua potable,  alimentos, suministros médicos y carpas portátiles para  los desplazados de sus hogares. Cuando llegó la tormenta  tropical Jeanne esas estructuras ya no existían y todos  los participantes entrenados y competentes del programa  habían sido expulsados hace tiempo del área y sus  oficinas saqueadas e incendiadas. En ninguna parte fue  más evidente esta situación que en Gonaives donde  numerosas personas que estaban asociadas con el gobierno  Aristide y su partido Lavalas, fueron, según se informa,  arrastrados por las calles y quemados vivos.

En lugar de restablecer el control del Estado y  reconstruir la infraestructura necesaria destruida  después del golpe del 29 de febrero, Latortue mantuvo  una política de abandono benévolo y de acomodo con los  matones de la región que ha llevado a tantas  innecesarias muertes y al sufrimiento causado por la  tormenta tropical Jeanne. Para ser justos, la culpa no  es exclusiva del gobierno instalado por EE.UU. La  administración Bush tiene gran parte de la culpa por la  situación actual por imponer un cambio de régimen mal  concebido que ha reemplazado lo que consideraban un  Estado fracasado por uno aún peor.

También Naciones Unidas tiene una gran responsabilidad  por las pandillas armadas y los elementos del antiguo  ejército que dificultan los esfuerzos de ayuda en el  norte de Haití. Como el acomodo de Latortue con las  pandillas en Gonaives, las fuerzas de la ONU han  permanecido pasivas mientras el antiguo ejército se  apoderaba de varias ciudades en el norte. La excusa  oficial de la ONU fue que no tienen suficientes fuerzas  en el terreno para impedir que el antiguo ejército se  apodere del control de la región. Parece que para cuando  tengan las fuerzas necesarias para enfrentar a los  antiguos militares, estos ya habrán encontrado socios en  la capital Port au Prince. Esto no promete nada bueno  para los habitantes de Port au Prince si un desastre  natural llegara alguna vez a afectar a la capital junto  con el actual desastre político tal como sucedió en  Gonaives.

La ONU y Latortue son ambos víctimas de sus propias  políticas fracasadas y en última instancia de la  política fracasada de la administración Bush en Haití.  Los que sufrirán más como resultado de estos fracasos  son los que dicen que han venido a esta isla a ayudar.  La falta de planificación y de reacción ante este  desastre, que es el resultado de la deficiente toma de  decisiones políticas, ha resultado en más sufrimiento  para el pueblo de Haití durante este tiempo de crisis. 

 

www.argenpress.info   30/09/2004 

 

  Latinoamerica-online 

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