Exposición de Guayasamín recoge utopía y
angustia del hombre
del siglo XX
Valencia (España), - La angustia del hombre del siglo XX, la denuncia de la violencia y la reivindicación de la utopía por un mundo mejor centran las composiciones de Oswaldo Guayasamin que se exhiben en el Museo de la Ciudad, una de las más importantes retrospectivas de este creador artista ecuatoriano.
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La muestra "Guayasamin", que forma parte de la programación de la II Bienal de Valencia, agrupa 45 composiciones de gran formato, que recrean el universo que pobló su imaginación con un estilo que lo distingue como uno de los artistas iberoamericanos más transcendentes, dijo hoy en una conferencia de prensa Consuelo Ciscar, subsecretaria de Promoción Cultural del gobierno regional.
Ciscar, a la que acompañaba la concejal de Cultura del Ayuntamiento de Valencia, María José Alcón, el comisario de la muestra, Francisco Puchol, y el hijo del artista, Pablo Guayasamin, consideró a este pintor, fallecido en 1999, "un espíritu vanguardista que lo convierte en un referente de la modernidad".
A juicio de la subsecretaria de Cultura, "Guayasamín se manifiesta como un testimonio inspirador por los valores que irradian sus creaciones, enseñándonos una nueva forma de asumir la pintura no sólo en el aspecto estético, sino también social".
La concejala Alcón lo consideró como "el maestro de todos los pintores ecuatorianos y un hombre comprometido con su tiempo y defensor de los derechos humanos en todas sus vertientes".
Puchol se refirió a su vieja amistad con este artista, al que calificó como "el pintor de los desposeídos" y "un gran defensor de la verdad".
"Su mensaje pictórico son verdaderos gritos, lamentos y denuncias contra la violencia, los campos de concentración, la bomba
atómica, la guerra, el hambre y todo aquello que provoca injusticias humanas", precisó el comisario de la muestra.
El hijo del pintor desaparecido, Pablo, hizo hincapié en el entorno social que tuvo que vivir su padre, "un periodo muy convulso y violento del que él fue testigo, y que denunció con su arte lleno de dolor,
amargura, pero también de esperanza y ternura".
Guayasamín nació en Quito en 1919, en el seno una familia muy humilde. Su vocación artística se despertó a temprana edad, y antes de los 8 años, hacía caricaturas de los maestros y compañeros de la escuela.
En 1932, ingresó en la Escuela de Bellas Artes de Quito y, poco después, durante la "guerra de los cuatro días" y coincidiendo con un levantamiento obrero, se le despertó su compromiso social que nunca le abandonaría.
En 1942, expuso por primera vez en solitario, en una sala particular de Quito, y se originó un escándalo, al considerarla la critica un enfrentamiento con la exposición oficial de la Escuela de Bellas Artes.
En 1976, creó la Fundación Guayasamín, en Quito, a la que donó su obra y sus colecciones de arte, ya que para él, el arte era un patrimonio de los
pueblos.
El Nacional, 26-06-2003
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