Latinoamerica-online

Cultura, Società e Il Mondo dei Caraibi

Letteratura e lingua

 

di Mariella Moresco Fornasier

 

 

 

 

 

Buenos Aires traen los libros   (22 aprile 2003)

Sergio Ramírez narra "la épica oculta" de la revolución sandinista     (22 aprile 2003)

Pablo Neruda en clave mapuche   (8 aprile 2003)

Tres argentinos descendientes de Lope   (25 marzo 2003)

Daína Chaviano: una autora cubana diferente   (25 marzo 2003)

 

 

Buenos Aires traen los libros

 

 

Francesc Relea   

 

 

La 29ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires abrirá sus puertas mañana bajo el lema Los argentinos y los libros, que muestra la vocación de los organizadores por recuperar la relación de los argentinos con la lectura. Después de un año de crisis profunda, donde la producción de libros cayó en picada, la feria pretende ser un remedio para encarar una recuperación que se vislumbra factible.

 

Mario Vargas Llosa y Baltasar Garzón son dos de los invitados más esperados en un certamen por el que, el año pasado, desfilaron un millón de personas. Más de 1.300 expositores de 35 países ocuparán los 25.500 metros del predio de la Rural de Buenos Aires en tres semanas.

"Somos moderadamente optimistas", señala Carlos Pazos, presidente de la Fundación El Libro, que organiza la feria, porque "en los momentos de crisis la gente se refugia en la cultura, que es lo más barato". Argentina arrastra cifras bien deprimentes tras la devaluación del peso: el año pasado la producción descendió un 43% en cantidad de ejemplares, y un 24% en títulos.
Los organizadores sostienen que los datos que manejan las editoriales de los tres primeros meses del año permiten albergar la esperanza de que la tendencia negativa empiece a revertirse. Pero de momento es sólo una esperanza.


"Se está publicando menos que antes de la crisis, sobre todo porque se cortaron las importaciones después de la devaluación", explica Fernando Estévez, director editorial de Alfaguara. "Las editoriales se concentran en los títulos que tienen expectativas de una mayor repercusión". La realidad es que el mercado interno sigue castigado, una situación que se atenúa con el turismo. La prueba es que las librerías que más venden son las que están ubicadas en el circuito más turístico de Buenos Aires, como las calles Florida y Corrientes y los centros comerciales.


Oferta abundante


La oferta de la feria es abundante. Están previstos 708 actos, entre presentaciones de libros, conferencias, mesas redondas, debates, recitales de música y actividades para niños y adolescentes.


Además de Vargas Llosa, que viene invitado por la editorial Alfaguara y la Embajada de España, y del juez Garzón (invitado por la Universidad de Quilmas y la Librería Prometeo), han confirmado su asistencia Manuel Vázquez Montalbán, el italiano Claudio Magris, los mexicanos Paco Ignacio Taibo y Gonzalo Velorio, el dirigente indígena y ex candidato presidencial boliviano Evo Morales, que asistirá a la presentación del libro Democracia participativa y liberación nacional, de Heinz Dieterich, profesor de la Universidad Autónoma de México.


La Fundación el Libro entregará un premio a Javier Pradera, por su trayectoria como editor. Miembro del equipo fundador del diario EL PAIS, Pradera es actualmente analista, columnista político y miembro del consejo editorial de este diario, y codirige, junto a Fernando Savater, la revista Claves de Razón Práctica. Entre los años 1968 y 1989 fue director editorial y miembro del consejo de administración de Alianza Editorial. En el marco de la Feria del Libro, Pradera participará en un diálogo abierto con los editores Alejandro Katz (Fondo de Cultura Económica) y Jorge Laforgue (Alianza).
Los organizadores confían en recuperar la tradición de buenas ventas en la feria, que en la edición del año pasado cayeron un 25% de promedio, con relación al 2001. "Creo que este año tenemos buenas perspectivas, por el empeño puesto por los editores y los expositores, los libreros y los países participantes, por el cuidado de sus estantes y por el hecho de que la feria está llena.

La gente de marketing piensa que nos va a ir muy bien", confía Carlos Pazos.
En la Feria del Libro se vende bastante y hasta podría ser negocio si los costos no fueran tan altos, confiesa un editor, que recuerda que el año pasado, en el momento álgido de la crisis, los resultados fueron aceptables a pesar de las "bajísimas expectativas". Con un presupuesto por encima del millón de dólares, la financiación del certamen procede en su mayor parte de los derechos que pagan los expositores. La ayuda oficial brilla por su ausencia, al margen de la Secretaría de Cultura de la ciudad de Buenos Aires o el Ministerio de Educación, que tienen sus estantes en la feria y realizan sus actividades. Pagan como cualquier expositor y nada más.


Un millón de visitantes

Los organizadores confían en igualar la cifra de un millón de asistentes del año pasado. "Realmente, la capacidad del predio no da para más", comenta Carlos Pazos. "Si bien es cierto que los primeros días de semana hay menos gente, los viernes, sábados y domingos no cabe un alfiler. No sé qué pasará el Viernes Santo o el día de las elecciones (que serán el próximo 27 de abril). Por estas fechas la gente se queda en Buenos Aires y no tiene a tantos lugares adónde ir por tan poco precio".
La Feria de Buenos Aires no es la de Frankfurt, en Alemania, ni la de Guadalajara, en México, donde se firman contratos importantes y acuden destacadas personalidades de la literatura, pero por el elevado número de asistentes ocupa el tercer lugar en las ferias de América Latina, detrás de las que se organizan en México y Brasil.


Un país se mira en el espejo de sus letras

El lema Los argentinos y los libros tiene que ver con los resultados publicados recientemente por el estudio internacional Pirls, que mide con un examen la capacidad de lectura de los alumnos de cuarto grado de 35 países. Diseñado por la Asociación Internacional para la Evaluación del Desempeño Educativo, el estudio deja mal parada a Argentina, que ocupa el lugar 31 de la lista, por delante de Irán, Kuwait, Marruecos y Belice. "Nosotros ya teníamos algunos indicadores", dice Carlos Pazos, "y por ello hemos pensado en el lema Los argentinos y los libros para revitalizar la vieja relación que han tenido los argentinos y los libros".

Con este objetivo, la Feria del Libro ha organizado un ciclo de sesiones que, bajo el título Argentina en el espejo de sus libros, debatirá sobre algunos libros que han influido en el desarrollo político, social y cultural de Argentina. El llamado Encuentro Nacional arrancará con Facundo, de Domingo F. Sarmiento, y Las bases, de Juan Bautista Alberdi. En la sesión dedicada a la realidad de los mitos se analizarán Ficciones, de Jorge Luis Borges, y Los siete locos, de Roberto Arlt. En el capítulo sobre la quiebra de las instituciones se analizará El hombre que está solo y espera, de Raúl Scalabrini Ortiz. El ciclo concluirá con los nuevos lenguajes, donde se abordará Rayuela, de Julio Cortázar.

 

 

EL PAÍS  - 15-04-2003

 

Sergio Ramírez narra "la épica oculta" de la revolución sandinista

 

 

 

El escritor publica 'Sombras nada más', historia de la captura de un poderoso somocista

 

 

 

 

 

 

ELSA FERNÁNDEZ-SANTOS



Sergio Ramírez (Masatepe, Nicaragua, 1942) asegura que ha necesitado tiempo y distancia para escribir sobre una revolución de la que fue testigo y parte. Vicepresidente sandinista en el quinquenio 1985-1990, Ramírez narra en su última novela, Sombras nada más (Alfaguara), un episodio poco conocido de los años de la insurrección que acabó con Somoza. Sin más documentación que "los recuerdos y la imaginación", el escritor afirma que le interesan más "los pequeños acontecimientos, la épica oculta, esa en la que nadie se fija".
"Esta novela nace de un recuerdo perdido, de un vago recuerdo". Sergio Ramírez explica que el episodio que narra Sombras nada más ocurrió poco antes del triunfo de la revolución sandinista. "Fue algo que me impactó mucho. Ocurrió semanas antes del triunfo de la revolución: fue el juicio a un viejo funcionario del régimen de Somoza, y transcurrió dentro de la vorágine de aquel momento. Me puse a escribir sobre aquel recuerdo sin meditación, escribí porque sentía que conocía aquella época, aquella atmósfera. Fui contemporáneo de los hechos, conocía el escenario y la escenografía".

Ramírez utiliza elementos documentales pero niega que ésta sea una novela "documental o documentada". "He hablado con gente, claro, me he interesado por detalles, pero a eso no lo llamo yo documentarse. Quería defender lo que yo recordaba de entonces, defender lo que había imaginado. El juicio fue real, ocurrió en una escuela pública, una escuela que yo he convertido en casa cural. Pero ésta es una novela de ficción, que nadie se confunda. De hecho, cada uno de los testigos de aquel suceso con los que he hablado lo recuerda a su manera. Por eso creo que la imaginación lograba mejor lo que yo quería decir que los hechos".

 

Sombras nada más cuenta la historia de un destacado somocista llamado Alirio Martinica, que llega a ser secretario del dictador y confidente de su amante. Un esbirro en la sombra que un día ("capricho de los poderosos") fue apartado del poder. Martinica, a diferencia de otros somocistas, decide no huir a Miami. Capturado por los guerrilleros en 1979, es sometido a un interrogatorio primero y a un juicio popular después, en el que la máxima sandinista (una revolución humanista sin paredón) se tambalea.

Oscuridades y trampas"¿El poder? El poder me fascina, es un juego perverso y apasionante", dice el escritor. "Sus reglas, trampas y oscuridades son milenarias. No cambian. Pueden aplicarse a cualquier sistema político". "Nadie", añade Ramírez, "puede negar el poder del poder. Es una fuerza del destino que se puede manipular. Los tres guerrilleros que en la novela
atrapan a Alirio Martinica están jugando al poder, juegan al poder sobre el poderoso, y es fascinante ver cómo el poder mueve y cambia las vidas de las personas aunque las personas no lo quieran. El poder me sirve para desmitificar a los personajes. Eso que nos hace suponer que un guerrillero que baja de la montaña sea un santo cuando los guerrilleros también son seres humanos y también capaces de cualquier cosa".

Ramírez (primer premio Alfaguara de Novela con Margarita está linda la mar en 1998) asegura que hoy tiene la distancia suficiente para poder escribir sobre una época que le toca demasiado cerca. Vicepresidente sandinista ("Ésa es una referencia permanente que tengo que afrontar"), el escritor -que más tarde criticó cómo el exceso de autoritarismo acabó con los ideales de sus viejos camaradas- cree que ha logrado el punto de vista ("omnisciente") que buscaba.

"La mayor dificultad está en establecer esa distancia, no quería que la novela tuviera tintes ideológicos. Elegí un punto de vista omnisciente para acercarme lo más posible al personaje principal". Para el escritor, no hay peligro en esa "distancia" que se ha impuesto: "Que el lector tome su parte, no quiero inducirlo, que decida él, las novelas de tesis hoy no me resultan atractivas".

Sombras nada más es para Sergio Ramírez una novela sobre el amor, la locura y la muerte. Escribe en el libro: "Antes que nada, espero que nunca te vayas a burlar del final que tuvo Alirio Martinica, un hombre escabroso, es cierto, muy dado a sus fatuidades, pero que tuvo su calvario, y todo aquel que tiene un calvario merece que se le guarde compasión".


EL PAÍS -  12-03-2003

Pablo Neruda en clave mapuche


Elicura Chihuailaf

Elicura Chihuailaf Nahuelpan nació en Quechurewe, Chile, en 1952. Obstetra y poeta en lengua mapuzugun, autor de En el país de la memoria, El invierno y su imagen y A orillas de un Sueño Azul. 
Dirigió la revista de arte mapuche Kallfvpvllv/Espíritu Azul, en la ciudad de Temuco. 
En Todos los cantos/Ti Kom Vl (Pehuén Editores, Santiago, 1996) tradujo 
al mapuzugun una cincuentena de poemas de Neruda.

 

En Chile hay actualmente dos literaturas: la indígena (mapuche, rapanui, aymara, entre otras) y la chilena. Aun cuando, producto de los paisajes compartidos y la distante convivencia, hay en ellas unos cuántos referentes compartidos. 
En el transcurso de lo que duró mi permanencia en el sistema educacional chileno, conocí en forma fugaz, mínima, la poesía de al menos dos grandes autores: Pablo Neruda y Gabriela Mistral. Pero nada nos dijeron de sus escritos respecto de nuestras culturas, que ellos valoraron como la gran posibilidad de enriquecimiento para la cultura chilena. Ese es un "descubrimiento" que hacemos después, y por nosotros mismos, en revistas y libros siempre difíciles de encontrar. 

Neruda, a pesar de haber vivido en un sector de Temuco en el que transitó y transita mucha de nuestra gente que se asoma a diario a vender sus productos agrícolas, vio a nuestro pueblo --como la mayoría de los chilenos-- a través de la obra del poeta español Alonso de Ercilla: La Araucana. Conoció primero a los "araucanos" y muy posteriormente a los mapuche. Mas, a diferencia de tal mayoría, él fue crítico y autocrítico de esa situación hasta hoy casi inalterable. Y claramente planteó la dicotomía entre la aceptación y búsqueda del mito, y el no reconocimiento y aun la negación de la realidad. 

Pablo Neruda fue quizás el primer chileno que manifestó la importancia de crear una universidad mapuche. Ha sido tal vez el único diplomático chileno amonestado por el gobierno de su país --en la década de los cuarenta, cuando era cónsul general en México-- por editar unas revista cuyo nombre fue Araucanía y sobre todo por presentar en su portada el rostro de una mujer mapuche. "Que no se vaya a creer que somos un país de indios, me dijeron", afirma en un artículo en el que da cuenta de esa reprimenda. 

Sus viajes y permanencias en diferentes partes de nuestro continente --su conversación con gentes de la distintas culturas en México, su paso por Machu Pichu-- y su andar y sus amores en Europa y en el Oriente, le dieron sin duda una mejor perspectiva del lugar de su infancia. Coincidencias y diferencias en la columna que mueve al mundo: el espíritu y el corazón de las personas y de toda la Naturaleza, le hicieron reflexionar profundamente acerca de los detalles de la vida y, por lo tanto, de la indispensable continuidad de las diversas culturas. Al mundo lo enriquecen y lo salvan todas las culturas, o no lo enriquece ni lo salva nadie. 

En medio de la confusión y del espejo obnubilado, pretendidamente europeo, de los chilenos, Neruda vislumbró nuestro Azul, el de nuestra vida, el color que nos habita, el color del mundo de donde venimos y hacia donde vamos. "Elástico y azul fue nuestro padre" dice con orgullo y sobre todo con afecto en su poema a nuestro Lautaro. 
La obra de Pablo Neruda es una de las posibilidades para el diálogo entre los mapuche y los chilenos, para empezar a encontrarnos, poco a poco, en nuestras diferencias: "a imagen/del misterio/me sentí parte pura/del abismo,/rodé con las estrellas/mi corazón se desató en el viento", nos está diciendo y le estamos diciendo. 

 



Ti lonko ñi kimeltugen 

Leftraru kvñe rume wayki gerki. 
Kallfv ka matu gefuy taiñ chaw. 
Fey gey ñi wvne pvra tremvn re geno ñvkvfkvlegen. 
Ñi weche wentru gen newenvwvn gey. 
Ñi weche che gen kvñe gvñe neel chi kvrvfgey.

Educación del cacique 

Lautaro era una flecha delgada. 
Elástico y azul fue nuestro padre. 
Fue su primera edad sólo silencio. 
Su adolescencia fue dominio. 
Su juventud fue un viento dirigido. 

(de Canto general)

Ko 

Kom negvm ti mapu mew, ti wayun 
alfvli ka ti karv fvw 
vnatuy, ti rayen vtrvfnag vtrvfnagkvley 
feyti kvñe gewen chi rayen fey geyti vtrvfnagvn. 
Feyti ko kaley. 
Nielay ñi chew kvnun welu ñiey kvme az, 
lefi kake afvl pewma mew, 
kimnvy ñi lvq kimvn 
ti kura mew 
ka fey chi kvazaw mew zewmakey 
ti pu lif kvzaw trorfan zwamgen. 


Agua 

Todo en la tierra se encrespó, la zarza 
clavó y el hilo verde 
mordía, el pétalo cayó cayendo 
hasta que única flor fue la caída. 
El agua es diferente, 
no tiene dirección sino hermosura, 
corre por cada sueño de color, toma lecciones claras 
de la piedra 
y en esos menesteres elabora 
los deberes intactos de la espuma. 


(de Plenos poderes)

oja71   marzo 2003

Tres argentinos descendientes de Lope

 

Fernando Sorrentino 


El "Fénix de los ingenios" escribió en 1617 uno de los sonetos más famosos en lengua hispana. En él, obedeciendo un encargo de la imaginaria Violante, explicaba con mucho humor en qué 
consistía aquella forma poética. Más de trescientos años después, Baldomero Fernández Moreno, Alberto Vacarezza y Luis Alposta lo imitaron en versos memorables.
Parece una verdad ya irrebatible que Fuenteovejuna (1618) es el drama arquetípico de Lope de Vega: es el que con más frecuencia se enseña en los colegios y en las universidades, el que más estudios académicos ha merecido y el que primero acude a los labios del lector no especializado cuando de nombrar una obra del prolífico autor se trata. 

Un año antes (1617) Lope había estrenado una comedia sin duda menor, titulada La niña de plata , la cual es ignorada, en general, por los puntillosos índices de la mayoría de las historias de la literatura española. Sin embargo, esta obra casi olvidada incluye uno de los sonetos más célebres del autor, el soneto que –a modo de juego– se va explicando a sí mismo mientras se 
desarrolla, hasta coronar su exitoso final: 

Un soneto me manda hacer Violante 
que en mi vida me he visto en tal aprieto; 
catorce versos dicen que es soneto; 
burla burlando van los tres delante. 
Yo pensé que no hallara consonante, 
y estoy a la mitad de otro cuarteto; 
mas si me veo en el primer terceto, 
no hay cosa en los cuartetos que me espante. 
Por el primer terceto voy entrando, 
y parece que entré con pie derecho, 
pues fin con este verso le voy dando. 
Ya estoy en el segundo y aun sospecho 
que voy los trece versos acabando; 
contad si son catorce, y está hecho. 


En rigor, no fue Lope el creador de este juego de sonetos, sino que era una práctica habitual en las literaturas de Europa occidental. Antes que él, en España habían realizado travesuras parecidas dos autores de menor relevancia: Diego Hurtado de Mendoza (1503-1575) y Baltasar del Alcázar (1530-1606). 



La bella meditabunda 

Ni el real Lope ni su ficticia Violante tuvieron modo de sospechar que, en fecha tan lejana como 322 años más tarde y en lugar tan remoto como la llanura bonaerense, el razonable médico y distinguidísimo poeta Baldomero Fernández Moreno (1886-1950) se diera a conjeturar sobre 
cuál habría sido la reacción de la dama ante el ostentoso virtuosismo técnico exhibido por el poeta. 
En el número 37 (abril de 1939) de la revista Nosotros Baldomero publicó el "Epílogo al soneto de Violante". 
Más tarde, tras haber introducido modificaciones en cuatro versos, el poema, retitulado en su versión definitiva, pasó a integrar el libro Parva (1949). El autor nos explica que el soneto, lejos de halagar a la dama, había despertado la 


Cólera de Violante 

 Cuando Violante vio que en un segundo 
Lope de Vega terminó el soneto, 
miró al maestro, que sonrió, discreto, 
y su pecho quedó meditabundo. 
El pecho de Violante, un breve mundo 
por un tajo partido en dos, direto, 
casi escapó del regalado peto, 
elástico como era y furibundo. 
Porque ella no quería la acrobacia 
de que dio muestras el de la perilla 
y la guedeja montañesa y lacia. 
Ella soñó el soneto maravilla, 
el que hiciera inmortal toda su gracia 
de ricahembra y marisabidilla. 


Acaso el segundo cuarteto (con su forzada rima en direto ) y el primer terceto (con su excesiva perífrasis por "Lope") sean de construcción algo engorrosa. Sin embargo, los tres últimos versos (al describir la femenina frustración de Violante "ricahembra y marisabidilla", que esperaba elogios hacia su persona y sólo encontró la prestidigitación verbal del poeta que se ufana de su destreza) constituyen un prodigio de precisión expresiva y de acierto psicológico. 


Guapos de conventillo 

Alberto Vacarezza nació en Buenos Aires en 1888 y falleció en la misma ciudad en 1959. Escribió las letras de más de un tango meritorio ("¡Padre nuestro!", "¡Araca, corazón!", "El carrerito", "Botines viejos", "La copa del olvido", "No le digas que la quiero", "Otario que andás penando") y, como hombre de teatro, compuso dramas y comedias, de vena más popular que elitista. Pero, sobre todo, se destacó en el bien o mal llamado "género chico", para el que escribió una 
considerable cantidad de sainetes que, casi sin excepción, obtuvieron el éxito del público. Entre ellos, el más célebre es El conventillo de la Paloma , que la compañía de Pascual Carcavallo estrenó en el Teatro Nacional de Buenos Aires el 5 de abril de 1929. 

Pues bien, don Alberto había encontrado la fórmula más eficaz para escribir sainetes y lo cierto es que, con las modificaciones del caso, cada uno de ellos no difiere demasiado de los demás. La escena suele ser el patio de un conventillo de Buenos Aires y, entre los personajes, son infaltables los compadritos porteños, la bella muchacha con más de un pretendiente, el italiano y 
el español (en ocasiones, también representantes de otras corrientes inmigratorias). Los argumentos son más bien endebles (y, a veces, encadenamientos de pretextos para el lucimiento de tal o cual actor o cantante) pero las situaciones, aceptados los convencionalismos e  inverosimilitudes de rigor, suelen ser muy graciosas. 

Lejos de toda solemnidad, Vacarezza se tomó el pelo a sí mismo al declarar cuál era su receta para componer sainetes. Tomando como punto de partida el primer verso del soneto de Lope, escribió el que se reproduce a continuación, incluido en sus Cantos de la vida y de la tierra (1944): 


Un sainete en un soneto 

Un soneto me manda hacer Castillo 
y yo, para zafarme de tal brete, 
en lugar de un soneto haré un sainete, 
que para mí es trabajo más sencillo. 
La escena representa un conventillo. 
Personajes: un grébano amarrete, 
un gallego que en todo se entromete, 
dos guapos, una paica y un vivillo. 
Se levanta el telón. Una disputa 
se entabla entre el gallego y el goruta, 
de la que saca el vivo su completo. 
El guapo que pretende a la garaba 
se arremanga al final, viene la biaba 
y aquí acaba el sainete y el soneto. 


El Castillo que menciona Vacarezza es su amigo, el dramaturgo y compositor José González Castillo (1885-1937), autor del sainete Entre bueyes no hay cornadas y de tangos tan famosos como "Organito de la tarde"; "Sobre el pucho", "Silbando", "Griseta", "El aguacero". 

Escrito el soneto en un moderadísimo, aunque arcaico, lunfardo, para el lector argentino más joven será suficiente con aclarar el significado de cuatro vocablos: grébano y goruta (= tarugo) son términos despectivos que señalan al italiano (sobre todo, al de pocas luces); paica y garaba constituyen formas afectuosas para "muchacha" (se supone que agraciada). 


El escalvo y el opio 

El también médico Luis Alposta (Buenos Aires, 1937) es miembro de la Academia Porteña del Lunfardo desde el año 1968 y de la Academia Nacional del Tango desde el 2000. 
Como estudioso de ambas disciplinas, ha publicado, entre otros libros, El lunfardo y el tango en la medicina (1986) y El tango en Japón (1987). Asimismo ha compilado una Antología del soneto lunfardo (1978). Edmundo Rivero (cuya biografía redactó con el título de Todo Rivero ) ha musicalizado y grabado sus tangos "El jubilado", "Tres puntos", "El piro", "A lo Megata". 

Uno de sus libros de poemas ( Con un cacho de nada , 1986) registra un soneto, ligeramente lunfardesco, cuyos dos primeros versos son paráfrasis del de Lope y cuya general intención lúdica es exactamente la misma que animó al poeta español: 


Un soneto me pide el amor propio 
y en mi vida me he visto en tal apuro. 
Si cuatro versos ya me dan laburo, 
antes de los catorce será un opio. 
De las formas no quiero ser esclavo. 
Además, sobre el tema ya se ha escrito. 
En el séptimo verso lo medito 
y no sé si plantarme en el octavo. 
¿Seguir o no seguir? Esa es mi duda. 
Pues la cosa se me hace peliaguda 
al tratarse de historia tan junada. 
Pero ya falta poco, y lo importante 
es ahora encontrar la consonante 
y dar esta cuestión por terminada. 


Nótese cómo, en el segundo cuarteto, Alposta encuentra la manera de disculparse por la heterodoxia que implica el cambio de rima. También, la humorística alusión a Hamlet en el noveno verso. 

Sin duda, el afortunado poema de Lope habrá tenido, tanto en España como en América, otros descendientes, que los lectores curiosos podrán señalar. En este artículo, sólo quise referirme a los tres émulos argentinos que, gracias al azar de las lecturas, he tenido el gusto de conocer. 


La Nacion - Buenos Aires, 16 de marzo de 2003 

Daína Chaviano: una autora cubana diferente



Con motivo del reciente lanzamiento en México de su novela Fábulas de una abuela extraterrestre, que le valiera el Premio Internacional de Fantasía Goliardos, otorgado por autores, 
ensayistas e investigadores de ese país, Red Literaria logró una entrevista con la escritora Daína Chaviano, minutos antes de partir de Ciudad México rumbo a Miami, ciudad donde reside. 

Por Luis Canell, para Red Literaria 


Daína Chaviano está considerada la principal cultivadora de los géneros de fantasía y ciencia-ficción en la literatura cubana, dentro o fuera de la isla, y es actualmente una de las 
principales narradoras de su generación. La escritora, que ya había obtenido el Premio Azorín de Novela, en España, por El hombre, la hembra y el hambre, y el Premio Anna Seghers, en  Alemania, otorgado por la Academia de Artes de Berlín a su novela Fábulas de una abuela extraterrestre, ahora acaba de recibir el Premio Internacional de Goliardos, en México, por 
esa misma obra, considerada ya un clásico de la ciencia-ficción en Hispanoamérica y que se publica por primera vez en México. 
Chaviano, que reside calladamente en la ciudad de Miami donde la prensa local parece ignorar que tiene en su patio a una de las voces más extraordinarias de la literatura cubana 
contemporánea, no se deja arrastrar por los cantos de sirena que significan estos reconocimientos. 

 

A punto de tomar el avión para regresar a Miami, conversó brevemente con el 
corresponsal de Red Literaria en esa ciudad.


La asociación Goliardos, que agrupa a autores, ensayistas e investigadores de los géneros fantásticos en México, te ha otorgado el más importante galardón de su tipo en este país. 
Anteriormente lo recibieron figuras como Guy Gavriel Kay, que recopiló los relatos inéditos de El Silmarillion, de J.R.R. Tolkien, David Schow, guionista de The Raven, Christa Faust, por su obra neogótica... ¿Cómo se siente una autora cubana colocada en esta categoría de nombres internacionales?


Con muchos deseos de seguir escribiendo... Escribir es mi vida. Siempre lo ha sido, desde que tengo uso de razón. Esta obsesión por compartir ideas es mi modo natural de comunicación. Me siento más cómoda escribiendo que en una entrevista como ésta.


Pero los premios generan entrevistas.


Lo sé, pero en este caso se trata de un premio que llegó sin ser esperado. Ya me ocurrió lo mismo con el Anna Seghers, de Alemania, que también llegó tras la publicación de esta novela... Fábulas es un libro que me ha deparado muchas sorpresas. 


¿Por qué crees que resulta tan atractivo para el público y la crítica? Tengo entendido que también ocupó el primer lugar en la lista de los best-sellers anuales en Cuba, cuando se 
publicó, tres años antes de que abandonaras la isla.


Pienso que se debe tanto a su ropaje como a su esencia. La novela se desarrolla en tres planos o universos paralelos. Uno es el plano de la realidad. Su protagonista es una estudiante que escribe una novela y realiza experimentos paranormales que sólo comparte con una amiga. El otro plano es el de la magia o fantasía, y se desarrolla en un mundo sometido al poder de una 
secta sacerdotal que persigue el poder de los dos Talismanes Sagrados, uno de los cuales es custodiado por un misterioso pueblo de poderes extraordinarios. El tercer plano es el de la 
ciencia- ficción, y transcurre en un planeta donde las criaturas no tienen un físico humano: son seres alados que poseen la visión del tercer ojo psíquico y se comunican con un lenguaje telepático-emotivo muy sui generis. En cada uno de estos mundos, sus personajes se hallan inmersos en búsquedas personales y espirituales que, poco a poco, comienzan a acercarlos entre sí. El elemento de la aventura es primordial en la saga. Pero independientemente de lo atractiva que pueda resultar la anécdota, existen también segundas lecturas que dejan huellas e interrogantes después de terminar la novela. 
Creo que aquí está la clave. Fábulas es un libro relacionado con los problemas de la incomunicación y los peligros de la intolerancia. Contiene varias tesis: la intolerancia puede 
llevarnos al suicidio social, hay que vencer el miedo para poder comunicarnos... Son tesis que ahora adquieren una relevancia global y que siguen manteniendo su vigencia, quince después de haberse publicado por primera vez. Creo que el éxito de la novela radica en una mezcla de estos elementos.

 

El escritor Alberto Ruy Sánchez decía que una de las cosas que le había fascinado del libro era que había logrado sentirse en la piel de criaturas no humanas que, sin embargo, poseían una 
dosis enorme de humanidad. Me he leído casi todas las novelas de este espléndido autor de Alfaguara, desde Los jardines secretos de Mogador hasta Los nombres del aire, y es evidente 
que su obra y sus intereses no se relacionan con el mundo de la ciencia-ficción. ¿No te sorprende esta reacción de lectores y autores que no son conocedores del género?


Es que existe un estereotipo de lo que debe o no ser un libro de este género. Yo no escribo para lectores de ciencia-ficción. Escribo porque tengo cosas que decir. Si sólo me interesara la ciencia-ficción como género, nunca habría escrito novelas como El hombre, la hembra y el hambre o Casa de juegos, por mencionar dos ejemplos. Quien escribe un género sólo porque quiere pertenecer a un gremio está cavando su propia tumba como escritor. La libertad creativa no puede depender de un género. La fantasía, el thriller, la novela negra, deben ser disfraces o herramientas. El género es un medio, no un fin. 


¿Ya conocen en Miami del premio?

 

No sé. En mi e-mail vi mensajes de felicitación provenientes de otros países, incluyendo Cuba. Es increíble cómo vuelan las noticias... Los correos de amigos en Miami aseguran que se enteraron del premio por Internet. 


¿La prensa en Miami aún no ha sacado nada?

 

Creo que no. 


Sin embargo, la revista Glamour, en su número de marzo, ha sacado una extensa entrevista de un rigor literario poco común en ese tipo de publicaciones. ¿No resulta insólito que los medios más "serios" de una ciudad ignoren un premio de esta magnitud, otorgado a una autora que vive allí -como si los escritores de renombre abundaran en todas partes--, mientras en otros países los periódicos, la radio y la televisión han sacado numerosos comentarios y entrevistas sobre el libro y el premio? Tengo entendido que revistas como Paula, de Chile, Excelsior y El Financiero, de México, y Elle te entrevistaron. También te vi hace tres días en un programa televisivo que duró una hora... Y olvido otros medios. 


Bueno, la entrevista que acaba de salir en Glamour fue hecha con motivo de la salida de la novela. Las editoriales envían muestras de libros próximos a salir a diferentes medios de prensa. Así es que la entrevista se preparó desde febrero. Por otra parte, en Miami no existe aún mucha prensa ni espacios dedicados a la cultura. Con excepción de la Feria Internacional del Libro, de una sección dominical en El Nuevo Herald, y de un par de programas en radio, no existe una 
estructura que permita hacer frente a contingencias periodísticas de este tipo. Además, si hemos de ser justos, aún no he llegado a Miami. 


¿Planes inmediatos?


Quiero retomar la escritura de una novela que comencé hace un año. Además, me espera una cordillera de libros por leer.


¿Trabajas en otra obra de ciencia-ficción?


Te lo diré cuando acabe de escribirla.

 

Red Literaria, Marzo 18, 2003   www.red-literaria.com  

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