Latinoamerica-online 

Cultura, Società e Il Mondo dei Caraibi

Letteratura e lingua

 

di Mariella Moresco Fornasier

 

 

 

 

 

 

 

 

Revista Común Presencia, primer balance de una buena historia    (10 settembre 2002)

Cuerpos y caminos de Los conjurados   (10 settembre 2002)

Cartas Chilenas - una satira di costume del '700   (3 settembre 2002)

Un 24 de agosto de 1923 nació Jorge Luis Borges.Recorderis.    (3 settembre 2002)

 

Revista Común Presencia, primer balance de una buena historia

 

 

 

por  IR

 

 

Con una bella y sustanciosa edición número 15 de su Revista Común Presencia, los poetas Amparo Osorio y  Gonzalo Márquez, celebrarán esta noche en Mystic, nuevo centro cultural al norte de Bogotá, el primer balance de una buena historia que en tan corto tiempo, gracias a su tenacidad y brío, constituye ejemplo de cómo esta pareja de escritores y empresarios editoriales tomaron de René Char no sólo el nombre de su publicación, sino también el reto de comprobar cómo "a cada derrumbe de las pruebas el poeta responde con una salva de realidad", pues en un estado de caos como el que vivimos, persistir por diez años en la realización de un sueño, no es otra cosa que identidad en el ejercicio de la vida, con el último de los grandes surrealistas de la poesía.  

 

Es un lugar común afirmar que hacer revistas culturales en Colombia es pelear contra molinos de viento o traspasar los límites de lo romántico, aunque esto sea lo último que se pueda esperar de poetas contemporáneos. Pero en el fondo sigue siendo cierto: hacer revistas culturales será siempre nadar en contravía, y, sacarlas adelante, tanto como llevarle la contraria a la fuerza de gravedad. Aún así, hay en Colombia ejemplos varios de terquedad semejante y uno de ellos es Común Presencia, que, aparte de cumplir con todos estos preceptos de la obstinación como fundamento para sentir la vida, comprueban también la equilibrada fórmula de su maestro: "Hacer soñar largamente a quienes por lo general no sueñan, y sumergir en la actualidad a aquellos en cuyo espíritu prevalecen los juegos perdidos del sueño".  

 

Porque en el tiempo transcurrido, que es apenas el comienzo de esta historia en marcha de sorpresas, Común Presencia es revista singular y editora plural donde convergen voces necesarias que de otra manera seguirían desconocidas para lectores que necesitan guía y variedad, ostensible en el derrotero de voces y testimonios universales que ellos han hecho comunes en su habitáculo de papel: : E.M. Cioran, Octavio Paz, José Saramago, Lawrence Durrell, Mario Vargas Llosa, Juan Goytisolo, Antonio Ramos Rosa, André Chedid, José Ángel Valente, Juan García Ponce, Roberto Juarroz, Carlos Fuentes, Eugenio Montejo, Salvador Elizondo, Olga Orozco, Fernando del Paso.  

 

Y al lado de la palabra, el color y la forma, el símbolo y el signo, el enigma y la clave: Roberto Matta, Leonel Góngora, Omar Rayo, Ángel Loochkartt, Carlos Granada, Oswaldo Guayasamín, Edgar Negret, Fernando de Szyszlo. Ni más ni menos. Y semejantes lujos no se los da cualquiera.

Por eso esta noche en Mystic se encontrarán los creadores colombianos con el Embajador de México en Colombia, Luis Ortiz Monasterio, cuya representación diplomática, junto con otras entidades como la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, Mexicana de Aviación, el Convenio Andrés Bello y Editora Cinco, han hecho posible que en esta edición se haya insertado información especial sobre la cultura contemporánea de México, que irradia de manera trascendente a todos los pueblos de Latinoamérica.  

 

En los aspectos gráfico y editorial, Común Presencia es una revista cuidadosa y bella, que en cada nuevo número sorprende con el equilibrio entre su contenido y su presentación. Allí, palpable, la mano editora del poeta Antonio Correa, unida a la de un importante número de colaboradores que cuidan con esmero su casa papel.

Esta vez, por ejemplo, la palabra y la pintura de un gran maestro venezolano: Jacobo Borges. Y entrevistas exclusivas con el escritor alemán Hans Magnus Enzensberger y el filósofo francés Jean Baudrillard. Poesía de Darío Ruiz Gómez, Henry Luque Muñoz y Omar Martínez. Cuentos de Julio Paredes, Francisco Sánchez y Felipe Agudelo.   

 

Los editores cuentan que “la publicación es editada y sostenida por un pequeño grupo de escritores que a pesar del excluyente silencio de nuestro medio hacia la literatura de profundidad, han decidido en solitario, sin apoyo institucional y oficial, invadir este país con poesía, creando escenarios tan importantes como Común Presencia y la recién inaugurada colección Los Conjurados, donde ya han aparecido importantes títulos entre los que figuran la poesía del argentino Roberto Juarroz, del libanés Adonis y los bellos Discursos de los Premios Nobel de Literatura.”  

 

 

fuente: Cronopios – Agencia de Prensa - Diario virtual para Hombres y Mujeres de Palabra -

Periodismo para el Arte y la Cultura  cronopios@cable.net.co  prensacronopios@hotmail.co  

Cuerpos y caminos de Los conjurados

 

Ignacio Ramírez

 

 

 

La página 11 del libro Mi cuerpo es mi camino, no tiene número. Sí, en cambio, un poema escrito en arabescos por la mano de Adonis, un ser humano a quien los críticos señalan como puente de mediación poética entre la Tradición y la Modernidad y entre Oriente y Occidente, en un momento de la historia en que de la armonía o la discordia de estos cuatro elementos depende que se sostenga o se derrumbe el mundo.

Uno, como lector de poesía perplejo ante esos bellos garabatos que no se sabe si son lluvia, pájaros, serpientes venenosas o proclamas— siente al ver y no saber leer, tanta envidia como rabia porque el idioma del género humano no sea único, pues de traducción en traducción es imposible que el hálito primigenio de la poesía nos llegue tal como iluminó al poeta en el momento del alumbramiento. 

Pero la poesía es sabia y justiciera: Borges había escrito: Al cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, son frecuentes. No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso. La belleza no es privilegio de unos cuantos nombres ilustres. Sería muy raro que este libro no atesorara una sola línea secreta, digna de acompañarte hasta el fin."Y lo escribió en Los conjurados, su último libro de poemas, 1985, un año antes de morir en Ginebra.  He ahí el prodigio, los vasos comunicantes que van del verbo al alma atravesando vericuetos que luego se convierten en los libres caminos del aire y hacen coincidir el pensamiento del ilustre ciego lúdico y los versos del cuerpo y del camino de un visionario como Adonis en esta casa dorada de papel, que es su libro en la colección de poesía que lleva el borgesiano nombre de Los conjurados y se debe al trayecto entre el sueño y su configuración por parte de los poetas de Común Presencia, quienes con cada una de sus publicaciones, gota a gota, letra a letra, consolidan un universo nuevo y pleno al reunir las voces necesarias, que de otra manera se perderían en las lejanías del viento. 

Se llama Alí Ahmad Saïd, pero es Adonis, como el mancebo hermoso de la mitología; y como él, que suscitaba reflexiones, propuestas y conquistas a partir de la estética, al recorrer sus poemas descubrimos de qué manera estricta cumple su cometido de pensar en términos éticos sobre el futuro del mundo y sugerir medios para actuar contra la intolerancia, la xenofobia, el racismo, el antisemitismo, la discriminación, así como luchar contra la miseria, la ignorancia y la degradación deliberada de ciertas aberrantes formas de la vida. Es decir: la poesía y la causa en el mismo camino, hacia el único cuerpo.

La poesía de Adonis, especialmente aquí, es prueba de cómo aún en medio de la Torre de Babel que es el presente del planeta, emerge la belleza como única esperanza: “Aquí estamos cara a cara/ en el infierno de las heridas, / en el frío de nuestra casa/ -y entre nosotros vive/ una constelación desaparecida./ Constelación que escribe/ en mi espejo sus días.// La noche ya no sabe/ como resucitar sus candiles”, dice el poema inédito que cedió para Los Conjurados y con el cual fue abierto por sus editores, quienes seguramente tuvieron en cuenta que lo cerrarían con “Así nace el amor/ en el pueblo de donde vengo”, como también escribió Adonis en París (2001) cuando aceptó y paladeó la invitación que constituye eso: lección de amor entre los pueblos que saben que la poesía es a la vez el cuerpo y el camino.   

Adonis, sí, pero también la colección como aporte al deleite: la carátula y las ilustraciones de Jim Amaral, el diseño de Sergio Trujillo Béjar, la traducción de Esperanza Vallejo y Alfredo Araújo y la común presencia de Amparo Osorio y Gonzalo Márquez,  prestidigitadores de Los Conjurados.

 

Tomado del Número 15 de la Revista Común Presencia 

fuente: Cronopios – Agencia de Prensa - Diario virtual para Hombres y Mujeres de Palabra -

Periodismo para el Arte y la Cultura  cronopios@cable.net.co  prensacronopios@hotmail.co  

Cartas Chilenas - una satira di costume del '700

 

 

Tredici lettere sono lo stratagemma stilistico adottato da Tomás Antônio Gonzaga, poeta brasiliano del ‘700, per scrivere il più celebre  poema satirico della letteratura del suo paese, Cartas Chilenas. 

 

Si tratta di una raccolta di versi in decasillabi sciolti, che circolarono in forma anonima a Vila Rica a partire dal 1787. Per molto tempo furono attribuiti a  Cláudio Manuel da Costa, fino a quando, nel 1958, il filologo portoghese Manuel Rodrigues Lapa ne dimostrò la paternità di Tomás Antônio Gonzaga. 

Scritta con un linguaggio diretto e colloquiale, l'opera presenta realistiche descrizioni delle usanze del tempo ed è un grido in favore della giustizia, contro la dilagante prepotenza ed arbitrarietà. Giudicata una delle migliori opere del tempo, può essere considerato un documento storico, una  testimonianza della vita  nella colonia portoghese.

 

Critilo, pseudonimo sotto il quale si cela l’autore, scrive all’amico Doroteu,  ponendo causticamente  in ridicolo (anche se sotto mentite spoglie) la figura del Governatore e Capitano Generale di Minas Gerais, Luís da Cunha Meneses. 

Il valore dell’opera non si limita ai suoi aspetti satirici e politici, ma è costituito anche dall’essere un documento storico sulla vita dell’epoca, con le sue abitudini e la situazione di dilagante corruzione.

Per celare meglio l’anonimato, data la pericolosità della sua situazione di “fustigatore dei costumi”, l’autore finge di scrivere all’amico da Santiago del Cile (da qui il nome di “Cartas chilenas”), raccontandogli le imprese di “Fanfarrão Minésio, general de Chile” per “corrigir a desordem de um governador despótico”, controfigura dell’odiato Luís da Cunha Meneses.

 

Non fu facile identificare con esattezza l’autore delle Cartas tra gli intellettuali del cosiddetto "grupo mineiro" (dal nome della città di Minas Gerais, all’epoca centro economico e culturale del Brasile). Tutti avrebbero potuto scrivere il poema satirico: tutti avevano talento, tutti erano avversari politici di Cunha Meneses, tutti furono incarcerati.  Oltre al nome di Gonzaga, per molto tempo furono fatti quelli di  Alvarenga Peixoto e Cláudio Manuel da Costa.

Dopo la reclusione dei membri del gruppo  le Cartas smisero di circolare, appena due anni dopo la loro prima comparsa clandestina.

Tomás Antônio Gonzaga, nato a Porto nel 1744 e rimasto orfano di madre, fur portato in Brasile dal padre magistrato. Studiò a Bahia nel collegio dei Gesuiti e segui gli studi universitari di diritto  a Coimbra. Entrato in magistratura, ritornò in Brasile a Vila Rica, nello Stato di Ouro Preto. Quando, nel 1783, viene nominato nuovo Governatore Luís da Cunha Meneses, uomo venale e corrotto, iniziarono gli screzi tra i rappresentanti delle istituzioni coloniali, tra i quali figuravano i membri del gruppo degli amici di Tomás Antônio Gonzaga. 

Quest’ultimo verrà accusato di cospirazione e tradimento contro la Corona portoghese, imprigionato e successivamente confinato in Mozambico, dove morirà nel 1810.

 

(v. Voci dell'America Latina: Prólogo e Carta n. 1)

 

[Mariella Moresco Fornasier]

3 settembre 2002

Un 24 de agosto de 1923 nació Jorge Luis Borges. Recorderis.

 

por  Óscar Domínguez

 

 

El director del Instituto Caro y Cuervo, Ignacio Chaves, tiene en su hoja de vida un bello aunque fugaz oficio: fue lazarillo de Jorge Luis Borges en su última visita a Bogotá.

 

Al shakespereano Chaves, de quevediana chivera, le cupo en suerte narrararle a Borges – modero Homero- la casona del Instituto creado hace 62 años en el barrio La Candelaria, la ciudad vieja de Bogotá. 

 

A medida que escuchaba la narración, Borges sentía como si antes hubiera estado allí. Aquel día fue la única vez que estuve cerca de Borges. Cuando me enteré de que el escritor estaría en el Caro y Cuervo subí a bordo de mí mismo para estar cerca de uno de los grandes en el manejo de la palabra.

Años después del encuentro, tengo la sospecha de que Borges jamás se enteró (¿) de que un admirador suyo andaba merodeando en su ámbito. 

 

Como Borges era ateo, Dios se lo llevó en 1986 para demostrarle que sí existe. 

Premio Nobel de Literatura para todos, menos para los rostros de madera de la Academia sueca que se lo negaron, fue sepultado muy cerca de la muerte que esperó con felicidad en el cementerio Maimplsi, en Ginebra, la ciudad que amó como a la niña de sus ojos: María Kodama. “Me han prometido tantas veces el Nobel que el jurado de Estocolmo tiene creer que ya me lo dio”. Aunque peor para el Nobel que nunca se ganó un Borges.

 

Pocas personas como él se han dado el lujo de morir siendo tres veces feliz: casado, con María Kodama, en Ginebra, tal vez en una tumba rodeada por “el silencio del pájaro dormido”. Y aspirando al olvido “la única venganza y el único perdón” y buscando “por el agrado de buscar, no de encontrar”. Seducido por la idea de morir sostuvo siempre que no esperaba castigos ni recompensas. “Sé que voy a morir eternamente, como murió mi padre”, dijo alguna vez en una de esas ruedas de prensa en la que sorprendía en cada respuesta. 

 

Nacido en la única ciudad posible para él, Buenos Aires, aprendió primero inglés que español. (“... yo estaba siempre (y estaré) en Buenos Aires”).Cultivó por igual el múltiple esperanto de la ironía, el sarcasmo y el humor. Los vestía con su exquisita y siempre sorpresiva prosa y los echaba a rodar por el mundo.

 

Solía tutearse con la muerte. Una vez le propuso a su amigo Macedonio Fernández que se suicidaran para seguir conversando. “No me acuerdo si nos suicidamos aquella noche”, bromeó Borges, uno de los pocos que puede contar el cuento de haber sobrevivido a su propio suicidio.

 

Optó por el cuento, de corto vuelo, “porque corresponde a una unidad estética. La novela, en cambio, suele ser una acumulación”. Sobre el oficio de escribir, fabricó una ironía que envidiaría Wilde:“Todo el mundo es vanguardista. Todos empezamos a ser escritores geniales. Luego volvemos a la cordura”.

 

Su primera mujer tenía apellido de catecismo: Elsa Astete. Despachó esta experiencia matrimonial con una frase: “El matrimonio es destino triste para la mujer”.Y se casó con la Kodama. Como no se repetía, es lícito albergar la sospecha de que a la Kodama sí la hizo feliz.

 

Fue de los pocos que escribió su propio epitafio antes de volverse noche: “Morir es una sana costumbre que debería tener la gente”. Esa costumbre la practicó poco antes de que lo hiciera un colega suyo del alma, Adolfo Bioy Casares. Murió para poder brindar juntos en los 100 años del nacimiento de Borges. Y escribir algún cuento a dos manos en el que Borges creará los párrafos o renglones pares y Bioy el resto. O al revés.

 

Era tan famoso que cualquiera podía pensar, cuando oía hablar de él que se había muerto. Y ahora que está muerto, uno siente que está vivo. Así son las leyendas.

 

 

fuente: Cronopios – Agencia de Prensa - Diario virtual para Hombres y Mujeres de Palabra -

Periodismo para el Arte y la Cultura  cronopios@cable.net.co  prensacronopios@hotmail.co

 

Bogotá, Colombia - Viernes 23  de agosto de 2002

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Direttore Mariella Moresco Fornasier

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