El
nuevo "Mundo" de Rubén Blades
Lil Rodriguez
Cuán
lejos y cuán cerca están los recuerdos de aquel grupo de Papi Arosemena,
aquella pequeña oficina en el Banco de Panamá, aquel solicitar que le
grabaran un tema... Sólo la experiencia acumulada por Blades, asimilada
por Blades puede explicar la aparición de un álbum como "Mundo",
sin duda una de las mejores piezas de su discografía, ensamblada
perfectamente en la intención y la música. Los venezolanos agradecemos
adicionalmente que haya marcado el epitafio para Luis Santiago, el músico
caraqueño cuyo sueño era conocer a Blades y cantar con él. Lo logró, y
a los meses, el 16 de diciembre de 1999 las trágicas aguas de Vargas se
llevaron su cuerpo y su sonrisa. "A mi amigo Luis Santiago, y a toda
la gente de La Guaira. Nunca olvidaremos".
Con esta obra, "Mundo", Blades obliga a ensanchar la visión, a
ampliar la mira, a pensar en el planeta, su historia y su futuro para
abordarlo ahora.
Convertido definitivamente en militante de la unión (¿ y qué es la fusión,
sino, entonces?) Blades muestra la evidencia de la gran cachetada del
planeta: "La naturaleza ignora dónde comienza o termina un país".
El "punto y raya" de Aníbal Nazoa. Las fronteras no existen..
"sino que fueron trazadas/ para que mi alma y la tuya estén siempre
separadas" La lección que aprendió Rubén, de ver al mundo uno en
su diversidad, comenzó cuando dejó de ser precisamente salsero universal
para ser panameño rajao.
Y es que a partir de "La Rosa de los vientos" resolvió aquellas
´contradicciones en el seno del pueblo´ de las que hablaba Mao.
Mundo habla de un mérito adicional en Rubén Blades, el mismo mérito de
Silvio Rodríguez, de Joaquín Sabina, de los inteligentes: va a los
conciertos de los desconocidos, se enfrenta con placer a lo que no espera
y no teme buscar ayuda o cooperación a partir de lo que descubre.
Blades confiesa que fue a un concierto del grupo argentino "De Boca
en Boca". La maravilla.
Confiesa que fue a un concierto del grupo brasilero "Boca Livre".
La maravilla, como maravilla fue su encuentro con el grupo "Editus"
de Costa Rica. Y nosotros subestimando porque no conocemos, replegados sólo
a lo que nos dice la industria. En este sentido Rubén ejerce un efecto
multiplicador con su aseveración cantada: Sólo buscando se encuentra.
Unesco musical. Panamá, Costa Rica, Brasil, Argentina, Puerto Rico, México,
Irlanda, Cuba, Nigeria, Venezuela, España, Marruecos, las Islas canarias,
Senegal...
Todas estas naciones y más son convocadas e invocadas en Mundo. Un
instrumento, unas voces, un arreglo, una letra, un recuerdo... Blades hace
del recuerdo una innovación sonora, y del planeta una tarima de exposición
de la belleza. "En la quena de los Incas oigo a Irlanda/ y a Irán al
escuchar las gaitas de Escocia" África se vuelve un poco el centro
del trabajo. Elegguá se muestra esplendoroso en la voz del panameño,
mientras emerge el "Clan de Lara", el mundo Arará, Agallú Solá,
el agradecimiento a Palmieri, a Camarón de la isla y al Folklórico
Experimental, la reverencia al acordeón, la consideración,... la calle.
"En cada barrio hay por lo menos un loco/ el del nuestro se llamaba
Sebastián"...
Difícil será mover los pies con este disco, pero, tranquilos, ésa no es
su intención.
Mundo apunta más alto pues y lo logra.
El camino lo abre Elegguá. Aché pa´
Rubén.
Panamá
- 6.mayo/2003
|