Especial Iglesia
de la Liberación en Costa Rica
Pablo Richard habla
sobre la misión del DEI
El Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI) se fundó
oficialmente en 1976 en San José, Costa Rica, aunque la idea general se
había ya gestado en Chile, en 1972, durante el gobierno de la Unidad
Popular.
El proyecto del DEI era crear un espacio ecuménico, donde trabajarían en
forma interdisciplinar, cientistas sociales y teólogos. Nos propusimos
tres campos básicos de trabajo: la investigación, la enseñanza y las
publicaciones. Definimos como nuestro espacio geográfico de trabajo lo
que hemos llamado Mesoamérica: América Central, El Caribe, México,
Venezuela, Colombia y Ecuador.
Entrevista
Adital - ¿Cómo nació la idea de fundar el Departamento Ecuménico de
Investigaciones (DEI)?
Pablo Richard - La idea fundadora del DEI fue la de responder a los
grandes cambios que vivía nuestro continente. Estaba naciendo una nueva
sociedad y nos pareció importante formar los líderes que los nuevos
tiempos exigían y que serían los nuevos sujetos constructores de esa
sociedad. Desde su fundación hasta el día de hoy el DEI se ha
identificado fielmente con la Teología de la Liberación. Nos propusimos
formar líderes cristianos, fueran éstos agentes de pastoral en sus
Iglesias o líderes comprometidos en el campo político o en los
movimientos sociales de toda la región mesoamericana.
La formación no era posible sin un fuerte apoyo teórico, por eso desde
su fundación configuramos un equipo de investigadores al servicio de la
formación de estos líderes. Igualmente publicamos libros y nuestra
revista "Pasos" (*) como instrumentos de formación y de difusión
de nuestras ideas. Combinar orgánicamente la investigación, la formación
y las publicaciones fue de esta manera una idea fundadora del DEI.
Adital - ¿Cuál la relación del DEI con las Iglesias?
P.R. - Su dimensión ecuménica en sentido estricto quería decir que el
DEI no dependía orgánicamente de ninguna Iglesia y que en el DEI podían
participar miembros de todas las Iglesias que compartían sus ideales. El
DEI como espacio ecuménico era un espacio de libertad. No se excluía de
ninguna manera la participación de líderes o militantes no cristianos.
Su carácter ecuménico, como lo hemos definido, no significaba distancia
ni muchos menos ruptura con las Iglesias históricas protestantes y católica.
El DEI ha mantenido una relación estrecha con el Consejo Latinoamericano
de Iglesias (Clai), con el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y también
con muchos obispos y diócesis católicas de la región. Con el tiempo el
DEI también participará activamente en la Asociación Ecuménica de Teólogos
del Tercer Mundo (Asett) y últimamente se ha incorporado al diálogo
interreligioso con religiones no cristianas de Asia y África.
Adital - ¿De qué manera se desarrolla la reflexión teológica en el
DEI?
P.R. - El DEI ha mantenido dos líneas fundamentales de investigación,
especialmente en la última década: el diálogo Economía-Teología y la
Lectura Popular de la Biblia. Otros temas también presentes son: la
reflexión ética, sobre todo en su nivel económico, social y político.
La Teología de la Liberación últimamente es una teología moral, donde
ponemos el tema de la vida humana como valor ético absoluto. También
hemos acompañado el desarrollo reciente de la Teología de la Liberación
al interior de los movimientos sociales, especialmente el desarrollo de la
Teología feminista, indígena, afro-americana, teología desde los jóvenes
y la teología ecológica. Cada año el DEI organiza, durante una semana,
un Encuentro continental de Cientistas Sociales y Teólogos.
Todos los trabajos teóricos del DEI han sido publicados en los libros de
nuestra Editorial y en nuestra revista "Pasos". El último número
de Pasos es el Nº 108 correspondiente a los meses de Julio y Agosto del año
2003. El equipo de investigadores e investigadoras del DEI, que trabaja en
forma permanente en nuestras instalaciones, oscila entre 8 a 10 personas.
Pero existe un círculo amplio de otros diez investigadores que participan
con nuestro equipo en forma esporádica. Incluso algunos vienen de otros
países por períodos cortos. Tenemos también algunos "pasantes":
estudiantes que vienen a trabajar con nosotros por dos años y que se
integran a todas nuestras actividades.
Adital - ¿Qué tipo de actividad pesa más en sus trabajos?
P.R. - La actividad que tiene más peso y presencia en el DEI son los
seminarios y talleres. Desde los inicios se organizó el que hoy llamamos
Taller Socio-Teológico-Pastoral. Al comienzo teníamos dos talleres de éstos
por año, durante tres meses, que incluía una semana en Cuba y otra en
Nicaragua. Posteriormente organizamos un sólo taller por año, pero no
para 15 ó 20 personas, sino para 36 personas durante dos meses.
Posteriormente el DEI inauguró el Seminario de Investigadores y
Formadores, que se organiza cada año durante 4 meses para personas
avanzadas y con títulos básicos de enseñanza superior, que se dedican a
la formación e investigación en todo nuestro continente. En el 2002 se
inauguró un nuevo Seminario: el Seminario Intensivo de Lectura Popular de
la Biblia, para 36 personas durante un mes. Participan formadores y
coordinadores del Movimiento Bíblico Popular con una experiencia mínima
de 5 años.
Desde hace 15 años el DEI cuenta con instalaciones propias para albergar
36 personas y para realizar todas sus actividades. En total el DEI ocupa 7
meses al año con todos estos talleres y seminarios. Todas estas
actividades tienen un programa posterior de seguimiento y acompañamiento.
Además de las actividades educativas que realizamos en nuestras
instalaciones aquí en San José, el DEI organiza talleres locales de una
semana por todos los países de América Latina y El Caribe. Término
medio, organizamos unos 20 talleres de una semana. Los temas más
solicitados son Teología de la Liberación y Lectura Popular de la Biblia.
Adital - ¿Qué objetivos se propone realizar el DEI?
P.R. - El DEI se propone, y en gran medida lo ha logrado, ser un centro de
animación y producción de Teología de la Liberación en todo nuestro
continente. Podríamos resumir esta actividad en las siguientes líneas de
acción y reflexión:
(1) Animar, orientar y fortalecer todo el trabajo de los cristianos y de
las Iglesias entre los pobres y los excluidos. Siempre con el espíritu de
la opción preferencial por los pobres.
(2) Formar líderes cristianos comprometidos en los movimientos sociales,
en los movimientos de Liberación y movimientos políticos.
(3) Fortalecer y orientar todos los centros cristianos de acción y
formación de nuestra región.
(4) Fortalecer la Pastoral Social, sobre todo profundizar en la relación
entre Pastoral Social y Evangelización. La Pastoral Social como terreno
privilegiado de la Evangelización.
(5) Acompañar la construcción de un nuevo modelo de Iglesia. Una Iglesia
Pueblo de Dios con máxima participación de laicos y laicas y con el
liderazgo de los nuevos ministerios laicales para superar todas las
estructuras autoritarias, patriarcales, racistas y clasistas.
(6) Lectura Popular de la Biblia. Es quizás ahora la actividad que nos
toma más tiempo. Se trata de poner la Biblia en las manos, el corazón y
la mente del Pueblo de Dios. Se trata de formar biblistas populares para
dirigir directamente el movimiento bíblico con autoridad, legitimidad,
libertad, autonomía y seguridad. También producir materiales para
recuperar los libros bíblicos con su espíritu liberador original.
(7) Renovar el profetismo en la Iglesia y en la Sociedad. Hemos elegido
como un contexto privilegiado el Foro Social Mundial. Hemos lanzado dentro
de este foro lo que hemos llamado: "la revolución espiritual de la
Teología de la Liberación"
(8) Finalmente desarrollar la Espiritualidad y la Mística, ligada
especialmente a la cultura de los jóvenes y las mujeres.
Adital - Un balance del DEI...
P.R. - El DEI se ha desarrollado en estos casi 30 años en momentos de
avance, pero sobre todo en momentos difíciles de derrota, persecución y
caos en América Latina. Nuestra estrategia ha sido, especialmente con la
Iglesia Católica, la de evitar la confrontación y crecer ahí donde está
nuestra fuerza. Nuestra fuerza está en la base, en las Comunidades
Eclesiales de Base (CEB’s), la Teología y la Espiritualidad. Nuestra
fuerza ha estado sobre todo en nuestra capacidad de formar personas,
formar los sujetos capaces de construir un mundo diferente y un nuevo
modelo de Iglesia. Seguimos un dicho indígena que dice: "avanzar sin
hacer ruido". También nos inspira ese otro dicho: "Más vale
encender una luz que maldecir las tinieblas". Siempre hemos tenido
una política de buenas relaciones con los obispos católicos y con las
instituciones ecuménicas. Siempre hemos tratado, con un espíritu
positivo, de reconstruir la esperanza, especialmente en los momentos difíciles.
También de mantener un espíritu de comunión con todas las Iglesias.
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v. Le nostre
segnalazioni/ navigando
presentación del sitio del Dei y
revista Pasos
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