Colombia:
Indios luchan por unidad, territorio, cultura y autonomía
En el 2001 el Congreso de Colombia presenció un hecho insólito: un
grupo de cinco indígenas congresistas decidió protestar contra el
gobierno haciendo una huelga de hambre. ¿La razón de la protesta?. Una
serie de atropellos que estaban ocurriendo contra los pueblos indígenas
el país, entre ellos la explotación petrolífera que la Occidental
estaba llevando a cabo en territorio de la comunidad indígena U´wa. Al
lado de este escándalo, en varias regiones del país, empezaron a ocurrir
cierres de rutas por parte de diferentes grupos indígenas, a esto se le
sumó la presencia de aproximadamente 150 indígenas en Bogotá. Todos, a
pesar de encontrarse en lugares diferentes, tenían el mismo objetivo:
estaban dispuestos a todo para que su cultura y sus derechos sean
respetados como sector minoritario de la sociedad.
ENTREVISTA:
Carlos
Gómez
Adital:
¿Qué pensaba la ONIC frente a estas manifestaciones?
Carlos Gómez: Nosotros pensábamos que esa cantidad de
manifestaciones iban a llamar la atención pública de una forma inminente
sobre el movimiento indígena, pero no fue así. Nos dimos cuenta que los
medios de comunicación no nos visualizaron en esas circunstancias, le
dieron mucho más despliegue a otro evento que se realizaba en el país en
ese momento, específicamente en Bogotá: como es el Festival
Iberoamericano de Teatro. Entonces la atención se desvió totalmente.
Nosotros nos recogimos acá en la organización y nos pusimos a
reflexionar sobre la situación y dijimos: "los medios de comunicación
no nos ven y solamente nos emplean cuando necesitan subir su audiencia".
Adital: ¿Cómo es ese primer momento?, ¿Cuáles son los
planteamientos que como organización se hicieron?
C.G.: Comenzamos a hacernos muchas reflexiones sobre cómo concebimos
que un indígena se comunique. Nos preguntamos ¿qué es prensa indígena?,
¿Qué es periodismo indígena?. Nosotros llegamos a una conclusión y es
que debemos apropiarnos de los medios de comunicación, ésa fue nuestra
meta, ésa fue la decisión política que se tomó a raíz de es
frustrante experiencia del Congreso.
Adital: ¿Qué quiere decir apropiarse de los medios de comunicación?
C.G.: Quiere decir aprender a aprehenderlos, aprender a construir
medios propios de comunicación y a estimular la creación de oficinas de
comunicación en las regionales indígenas de los diferentes territorios
del país, con miras a que nos podamos enlazar entre todos, con el fin de
que tengamos una red de oficinas de comunicación, para optimizar el tema
de las comunicaciones.
En ese sentido comenzamos a implementar 4 frentes de trabajo. El primero
se refirió a "Unidad Indígena", un periódico que lleva cerca
de 15 años en el movimiento indígena y que hacía 4 años había dejado
de salir publicado por falta de recursos. Decidimos volver a sacar el periódico,
presentamos un proyecto en el que planteamos que al cabo de 3 años el
periódico iba a ser autosuficiente, auto sostenible, no solamente en lo
económico sino en lo periodístico.
Adital: ¿Qué significaba eso? ¿Qué actividades realizan para hacer
de esto una realidad?
C.G.: Nos fuimos a capacitar directamente a los indígenas en su
territorio, en temas como prensa, fotografía y mercadotecnia. ¿Por qué
mercadotecnia? Porque consideramos que el periódico tenía que volverse
una alternativa económica, tenía que generar recursos, tenía que
reportarle ingresos a las personas que se van a dedicar a recoger la
información, porque de poesía no vive nadie. Si a la gente se les
asegura un sueldo se puede dedicar de lleno al tema y se logra
profesionalizar la actividad.
Adital: ¿En el ámbito del periodismo cómo se da el proceso?
C.G.: Tuvimos claro que no íbamos a educar periodistas, porque si era
así, crearíamos necesidades intelectuales, que solamente iban a poder
satisfacer en las universidades, en las ciudades, no en sus pequeños
pueblos. Entonces lo que se motivaría a mediano plazo era un
desplazamiento indígena por motivos profesionales. A nosotros no nos
interesa capacitar periodistas, por lo menos no como me educaron a mí. Yo
estudié 5 años periodismo y me ha tomado 10 años olvidar lo que me enseñaron.
No queríamos cometer esos errores con los indígenas. Y no lo vamos a
hacer por nada del mundo. La idea fue, entonces, educar comunicadores.
Ellos tienen un lenguaje, obviamente lo tienen, y sin lugar a dudas vamos
a rescatarlo, vamos a darle color y lo vamos a fluir.
Adital: ¿Qué pasó en el campo de la fotografía?
C.G.: En este campo queríamos exactamente lo mismo, que ellos tomaran
las fotos, registraran su mundo desde su propia óptica, que no estuvieran
encasillados en la teoría. Y así fue como se hizo, ellos son nuestros
corresponsales en territorio, ellos nos envían información al periódico.
Ese es el primer frente de trabajo, "Unidad Indígena".
Adital: ¿Qué relación concreta existe entre el periódico y el
movimiento indígena?
C.G.: En "Unidad Indígena" se manifiesta un interés del
movimiento, a propósito de una meta que se ha trazado, que se llama
"Un Levantamiento Indígena ", que se refiere a hacer alianza
con otros sectores sociales. El periódico abrió sus páginas a otros
estamentos de la sociedad también excluidos de la información. En
nuestro periódico uno ve que hablan los campesinos, que hablan los negros,
que se tocan temas que tienen que ver con los indígenas, todo esto se
traduce en "devolverle la palabra a quienes no la tienen".
Adital: ¿Qué otros frentes de trabajo nacieron en ese momento?
C.G.: Hay otro que se llama Televisión. Existe una ley de la República,
la Ley 338 de 1996, que reza en su parágrafo segundo "se
garantizará el acceso de las etnias al espectro electromagnético y se
asegurará la creación de medios propios". Hay una mesa en la
Comisión Nacional de Televisión, que es la que define políticas en
materia de televisión, nosotros hacemos parte de ella. En aras de
reglamentar de una vez este parágrafo, mientras estábamos en esta
discusión, aparece una licitación para televisión, para la cadena
estatal que se llama Señal Colombia, entonces decidimos licitar y nos
adjudicaron para televisión 24 programas, pero entonces nuestro precepto
siempre fue: educar indígenas. Inicialmente no teníamos realizadores indígenas
en quien apoyarnos, entonces decidimos contratar y a quienes contratamos
les dijimos: "al lado de ustedes siempre va a haber un indígena
capacitándose", de tal forma que al poco tiempo pudiéramos decirle
a esa persona: "amigo muchas gracias pero ya no lo necesitamos".
Efectivamente, así ocurrió. En estos momentos tenemos un indígena Wayú,
del norte de Colombia, del Departamento de la Guajira, que es nuestro
realizador.
Asimismo hemos capacitado a los indígenas en los terrenos donde hemos
hecho los programas y los hemos dejado iniciados. Lo que estamos haciendo
ahora es buscar recursos para traerlos a Bogotá y continuar la capacitación.
Adital: Después de esos 24 programas ¿qué siguió?
C.G.: Después nos dieron otros 12 programas, luego 6 y en estos
momentos los estamos produciendo. Tenemos cerca de unas 150 horas grabadas
en formato profesional. Nosotros estamos pensando qué hacer con ese
material. Una de nuestras ideas es hacer maletas con todos los programas y
enviarlas a cada una de las regionales. Estamos pensando en hacer videos
domésticos y enviarlos a la televisión comunitaria. Tenemos 2 metas: una
política y otra económica. La económica es obvia porque necesitamos
recursos para seguir moviendo el interés político. Por ejemplo, estamos
pensando en enviar programas a concurso, estamos pensando en licitar en
los canales nacionales y en otras programadoras. También está nuestro
interés político que no nos representa ganancias económicas, pero sí
políticas. Esto nos permite diseminar nuestro discurso, lograr que
nuestra voz llegue a otros sectores. A propósito de apropiación de
medios de comunicación, nosotros reflexionábamos en otros asuntos, ¿por
qué es masivo El Tiempo?, ¿Por qué es masivo El Espectador?, ¿Qué
tiene de masivo El Tiempo?, que tiene un tiraje de 1 millón de ejemplares
en un país de 40 millones. Eso no es masivo. Masiva es la radio
comunitaria, que con una red invisible le llega a 10 millones de
colombianos, eso sí es masivo, entonces decidimos apuntarle a eso.
Adital: En cuanto a las emisoras indígenas, que es otro frente de
trabajo que adoptó la ONIC, ¿qué se ha gestionado al respecto?
C.G.: Este es un proyecto que surge desde el Ministerio de
Comunicaciones, entidad que puso a disposición determinada cantidad de
millones de pesos para invertirlos en programas de comunicación indígena.
El ministerio dijo: "vamos a instalar emisoras", y eso suscitó
una fuerte polémica por parte de la ONIC: en primer lugar, es un proyecto
impuesto. En segundo lugar, efectivamente hay problemas de comunicación,
pero ¿quién dice que es una emisora lo que nos va a solucionar el
problema?, Y ahí comenzamos a hacer un cuestionamiento más profundo y
aparecieron otras objeciones al proyecto. Por ejemplo, estaban ofreciendo
emisoras de 35 kilómetros a la redonda, nosotros les dijimos: "eso
no nos sirve, eso es incomunicar, eso es volver autista a la gente".
El "Manguaré" es un instrumento tradicional de comunicación
amazónico y tiene un radio de acción de 40 ó 50 kilómetros y no nos
toca pedir licencia.
Otro asunto que reflexionamos era la sustentación de la emisora, ¿de dónde
va a salir plata para sostener la emisora?, teníamos que capacitar a los
indígenas para que se convirtieran en productores y pudieran ofrecer sus
productos a otras instancias, pero en su pueblo, en su resguardo, no iban
a conseguir quién les pautara en su programa.
Adital: Es evidente que las condiciones del Ministerio no los satisfacía.
¿Qué alternativas están implementando?
C.G.: La historia se retoma este año porque inicialmente se
instalaron 16 emisoras. A nuestro modo de ver nos metieron un gol, pero
entonces no nos vamos a quedar llorando el gol. Hemos aprovechado el
asunto, nos instalaron las redes, están puestas las emisoras, Nos están
facilitando una herramienta, entonces devolvámosles el gol a ellos, ¿de
qué forma? propiciando que estas ondas sonoras transmitan información
indígena, trascendental para el movimiento. En vista de que no nos
podemos encadenar por ahora, ¿por qué no creamos un nodo, un centro de
producción?. Estamos buscando recursos. Precisamente estamos gestionando
con una organización la posibilidad que donen un equipo de producción
radio para la ONIC. La idea es que si hay que hacer un programa lo hacemos
acá con los miembros del Comité Ejecutivo, que es la instancia máxima
nombrada por los indígenas. Realizamos el programa, hacemos 16 copias y
las enviamos a igual número de emisoras o si los amigos de determinada
región hicieron un programa, nos lo envían, hacemos las 16 copias y se
las enviamos a todas las emisoras indígenas. Esa es la forma en que las
estamos aprovechando, viendo cómo aprovechamos, en cómo nos apropiamos
de esas ondas sonoras que ya nos instalaron. También nos preocupa mucho
la capacitación, porque nos inquieta el cómo están educando los indígenas.
Eso nos parece absolutamente delicado.
Adital: Obviamente, en cuanto a las estrategias que ustedes
implementaron en la organización, existe un cuarto frente de trabajo que
es la Internet, ¿en qué consiste esta estrategia?
C.G.: Básicamente lo que se necesitaba era a hacer presencia en la
red y ya tenemos nuestra página web (www.onic.org.co). Lo que nosotros le
estamos diciendo a la regionales (N.R: La regional es una organización
que agrupa a pueblos de un mismo sector, que a su vez, conforman entre
todas la organización nacional, que es la ONIC), es que monten su página
web, con un hipervínculo a la de la página de la ONIC, pero cada una de
ellas en su territorio, la actualiza, la manipula. Esa es la propuesta que
estamos haciendo con miras a unificar una sola dirección.
Adital: ¿Cuál es la bitácora que ustedes siguen? ¿A qué responde?
C.G.: Responde a 4 preceptos básicos para el movimiento indígena
colombiano: Unidad, Territorio, Cultura y Autonomía.
Si hablamos de unidad, vamos a mostrar la unidad. ¿De qué forma? Por
ejemplo, si hay un periodista en Brasil, que quiere consultar indígenas
de Colombia, entonces va a llegar a la página de la ONIC y de ella se va
a remitir a todos los pueblos indígenas del país. Esos son los 4 frentes
que hemos venido implementando y todo esto finalmente apunta a la
consolidación, a mediano plazo, de una agencia de prensa indígena.
Adital: ¿Para qué una agencia de prensa indígena?
C.G.: Para que nosotros mismos comencemos a hablar de nosotros mismos
y no esperar a que llegue un tercero a interpretar la realidad indígena.
Adital
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18.julio/2003
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