Bolivia:
Mateo Laura, la tercera vía aymara
José Sánchez
El martes 13 de agosto, el dirigente aymara Mateo Laura asumió el
cargo de Prefecto de La Paz. ¿Lo eligió el sistema para restarles
espacio a Evo Morales y Felipe Quispe? ¿Se trata de una nueva jugada
del MIR para buscar el "entronque histórico" con el
indigenismo? Estas y otras preguntas fueron respondidas en esta
entrevista que la autoridad dio a nuestros colegas de la
excelente revista boliviana "El Juguete Rabioso" y que "Resumen
Latinoamericano" reproduce íntegramente por su interés para
nuestros suscriptores.
Mientras Felipe Quispe y Evo Morales se disputan imaginariamente el
liderazgo de los sectores campesinos y la izquierda, los partidos
tradicionales -el MIR principalmente- han empezado a potenciar a otras
personalidades indígenas con el fin de restarles espacio y
protagonismo.
El pasado martes 13, Mateo Laura asumió el cargo de Prefecto de La Paz.
Lo interesante del caso es que en su encumbramiento este hombre nacido
en Pacajes aprovechó toda la carga simbólica de la cultura aymara,
hizo su ofrenda ante la Pachamama y los Achachilas, juró en idioma
aymara frente a los amautas de Tiwanaku y se arropó en la Whipala; algo
que no hicieron en el Parlamento ni el MAS ni el MIP.
Pero más allá de las formas, Mateo Laura también exhibe otros
pergaminos que avalan su emergente liderazgo: fue miembro del Partido
Comunista, Secretario General de la CSUTCB entre 1996 y 1998, becado a
la ex-URSS donde estudió cooperativismo, a Cuba donde asistió a los
cursos de Formación de Instructores Sindicales y al Ecuador donde se
formó en educación
intercultural bilingüe. Además, cuenta con experiencia administrativa,
pues se desempeñó como Alcalde de Santiago de Callapa.
¿Lo eligió el sistema para restarles espacio a Evo Morales y Felipe
Quispe?
¿Se trata de una nueva jugada mirista para buscar el "entronque
histórico" con el indigenismo? En definitiva, ¿Mateo Laura se
pondrá de lado de la gente o de quienes quiere resucitar al
neoliberalismo? Esperamos que la conversación que sigue despeje estas
preguntas.
-Usted tiene un currículum bastante interesante, salvo que es mirista,
claro.
-Mire ya lo he dicho a otros medios: yo estoy aquí para llevar adelante
proyectos que beneficien a La Paz urbana y a La Paz rural. Naturalmente
soy un campesino, soy un aymara y eso me liga histórica y
militantemente a mis orígenes, a mis hermanos. Eso determina también
la intensidad de mi compromiso, y eso es lo que finalmente cuenta a la
hora de asumir el cargo de Prefecto, lo demás está en otro nivel.
-Hay tres palabras que usted ha repetido en sus discursos de los últimos
días: Unidad, organización y estrategia. ¿Por qué?
-Historicamente lo hemos vivido: si no hay unidad, las organizaciones se
parcelan y no sirven. Si no hay unidad de las juntas vecinales, si no
hay unidad de municipios, si no pensamos en mancomunar los municipios,
si no pensamos en unificar la brigada parlamentaria paceña, no sirve.
En términos de organización debemos fortalecerla con la estrategia que
vamos a impulsar.
Convocamos a todas las organizaciones naturales a trabajar por objetivos
conjuntos y no como antes que cada partido jalaba por su lado.
-¿Cómo interpretamos este llamado a la unidad y a la organización en
torno a una estrategia a la luz de los resultados electorales del 30 de
junio? ¿Cómo lo interpretamos cuando esos resultados
convirtieron al MAS en la primera fuerza parlamentaria de La Paz y al
MIP en la tercera, con un destacado poder en las provincias?
-El mandato de las urnas hay que respetarlo. Ya hemos iniciado contactos
con todos. Nos hemos reunido con la bancada del MIP, con Félix Santos
que es Vicepresidente de la Cámara. Hoy estuve con Angel Durán del
Movimiento Sin Tierra del Gran Chaco, con Víctor Miranda del Norte de
Potosí y no sabes la alegría que les ha dado. Más allá del poder
político,
estoy convencido que
podemos articular a todos los sectores sin manipular, con humildad,
pensando sólo en el desarrollo del departamento de La Paz, pensando sólo
en las necesidades de la gente. El MIP tiene una brigada parlamentaria
fuerte, el MAS también. ¿Qué les toca a las brigadas parlamentarias
del MAS y del MIP? Fiscalizar, gestionar y legislar. ¿Qué le toca al
Mateo? Que esos
recursos que van a gestionar se conviertan en obras reales a través de
la Prefectura y a través de los gobiernos municipales.
Vamos a concertar y a compartir. En la lucha contra la corrupción,
también tenemos que ir juntos. Hablamos desde la emergencia de las
comunidades que la clase política está muy desgastada como dirigencia,
buscamos una nueva generación porque se han manejado las instituciones
de manera irresponsable, como es el caso de esta Prefectura. En los
proyectos importantes y
necesarios para el departamento de La Paz, también tenemos que estar
juntos.
Sabemos que existen diferencias pero no podemos privilegiar lo
político-partidario,
ni las ideologías que pueden ser distintas. La gente no tiene para
comer, la gente tiene hambre y no come colores de los partidos
políticos.
Necesita cosas concretas.
-Usted ha planteado un nuevo mecanismo para la elección de los
subprefectos para que sean elegidos en cabildos o congresos provinciales,
¿esto se relaciona con esta nueva realidad política?
-Esa es mi posición personal. Distintos partidos han manifestado
criterios para modificar la Constitución Política del Estado y
criterios para que la elección del Prefecto sea a través del voto
directo. Hay que pasar de la participación a la decisión popular.
Entonces yo sé que no hay parto sin dolor. La elección de un Prefecto
indígena va a causar muchos problemas de repente. Y las posiciones de
un Prefecto indígena también. Pero no hay otra forma de que una
autoridad sea creíble y fiable. Yo no quisiera tener subprefectos que
sean los mensajeros del Prefecto, sino subprefectos que trabajen al lado
de los consejeros departamentales, al lado de los secretarios ejecutivos,
viendo cuales son las necesidades y cuales son las obras que se precisan
en las provincias. La tendencia, más allá de una gestión prefectural,
es que la democracia cada vez tenga mayor credibilidad, que la población
tenga cada vez mayor confianza en la democracia.
-¿Tiene un programa definido de lo que hará en su gestión?
-Hay necesidades bastante claras y en términos de concertación, la
idea es que no hegemonice un solo sector, ni lo urbano ni lo rural. Por
ejemplo:sabemos que este río, el Chuquiapo, está contaminando donde
viven los compañeros de Río Abajo. Sabemos que la basura de la ciudad
de La Paz está produciendo contaminación en los sitios donde se está
acumulando. Sabemos
que el teleférico es una necesidad tanto para la hoyada como para El
Alto.
Sabemos que El Alto necesita un gran hospital. Sabemos que las
provincias con ciudades tan importantes como Caranavi, Patacamaya,
Achacachi y Viacha necesitan universidades. Sabemos que cada escuela
requiere de una computadora porque sino nuestros alumnos por más que
aprenden a leer y a escribir se convertirán en analfabetos modernos.
Entonces, hay que generar
consensos para que todas estas necesidades se expresen en el Plan de
Desarrollo Departamental.
Pero
falta más consenso aún. Ahí está la marcha al norte, a la Amazonia
del departamento de La Paz, a la cual no tenemos acceso porque no hay
carreteras. Aquí hay que consensuar entre empresarios, brigada
parlamentaria, ONGs, institutos de cooperación internacional, gobiernos
municipales, debemos ver todos juntos qué estrategia debemos encarar.
Otro ejemplo: sabemos que hay un problema grave de seguridad ciudadana
en El Alto, acá en La Paz. Hay niños de 12 años farreando en la
calle, las cholitas no pueden andar con sus sombreros. Hay que convocar
a la Iglesia, a Derechos Humanos, a las ONGs, a los municipios, para que
juntos creemos un fondo para que trabajen los que están en la calle
haciendo abarcas, muñecos.
La
participación de cada una de sus instituciones va a reflejar lo que
quiere La Paz, no lo que quiere el Prefecto o lo que quiere una X
institución sino lo que queremos todos. Se han ido parcelando las
demandas y así también las estrategias y eso no sirve.
-Su nombramiento ¿se convertirá en una cuña a la arremetida del MAS
en el departamento?
-Supongo que hay personas interesadas en entender así mi nombramiento,
pero eso no es verdad y los hermanos del MAS y del MIP deben considerar
más bien que los indígenas hemos llegado al fin a los núcleos, a los
niveles donde se define el poder y que juntos vamos a mantener este
espacio que se abrió a partir de las elecciones del 30 de junio. Es
decir, durante siglos los
indígenas hemos luchado para que se nos tome en cuenta, pues hoy lo
hemos logrado y más que nunca debemos mostrar amplitud de criterios, un
sentido nacional y un compromiso serio con Bolivia, desde el lugar que
ocupemos.
-Con esa visión, ¿se sentaría a negociar con Evo Morales y con el
Mallku?
-Me sentaría a negociar con todos. Creo que todos convergemos sobre las
tesis que estamos planteando. Felipe quiere electrificación, yo también
quiero electrificación. Felipe quiere caminos, yo también quiero
caminos.
Felipe quiere riego en el altiplano, yo también. Hagamos juntos: unos
gestionando y otros ejecutando recursos. Me he reunido también con los
dirigentes del Movimiento al Socialismo del departamento de La Paz y me
decían: "Mateo, nosotros nunca pensamos que ibas a llegar, más
allá de tu militancia político-partidaria, seguro que vas a apostar
por el departamento". Están contentos. No encuentro preocupación
de parte de los dirigentes del MAS y del MIP de que yo esté parcelando
o estoy entrando al gobierno para parcelar. De repente, hay algunos que
piensan lo contrario, que estoy sembrando para el MAS (se ríe) Lo que
se trata es de atender a las
necesidades de las regiones más postergadas de La Paz, sin olvidar de
que soy un indio aymara.
-Las elecciones pasadas mostraron que el grueso de bolivianos se ubica
en un frente contrario al neoliberalismo, ¿usted de qué lado está?
-Mi formación es la de un hombre de izquierda, por lo tanto cualquier
esquema político y económico que ultraje a las mayorías, que las
empobrezca y las obligue a vivir en la miseria será siempre cuestionado
por Mateo Laura. Mi forma de pensar lo sabían muy bien quienes me
eligieron, ahora el desafío mío es demostrarle a ese mismo sistema que
nosotros no representamos a los agitadores de siempre, sino que desde
nuestra experiencia podemos
emplear nuestro cargo y capacidad de decisión para cambiar las cosas de
manera democrática y dialogante.
-Para finalizar, hay un tema ineludible: "Chito" Valle.
-Más allá del deseo del Mateo, la ley es clara y contundente y debe
cumplirse. La justicia deberá castigarlo, si ha abusado de la
Prefectura, hay que castigarlo. En eso vamos a ser intransigentes. Al
mismo compañero Felipe (Quispe) le dije que me facilitara un abogado y
a Carlos Mesa que ha
hecho la promesa de luchar contra la corrupción también le pedí lo
mismo.
Mateo Laura va a estar en todo momento pendiente y facilitando las cosas
para que se haga justicia.
El nuevo Prefecto habla pausado, reconcentrado, transmitiendo que sabe
cuánto pesa cada palabra que pronuncia, siguiendo su propio libreto,
ese que parece surgir de la experiencia pura, recordando con su
milenaria herencia andina a esos generales chinos que seguían al pie de
la letra las enseñanzas de Sun Tzu, en especial esa que recomedaba
"someter al enemigo sin librar
combate porque es el colmo de la habilidad".
Sus
enemigos son colosales: La ignorancia, el racismo, la ineficiencia, el
atraso, la burocracia. "Lo importante es saber a dónde queremos
llegar y después vamos a caminar", nos dice antes de despedirnos.
Resumen
Latinoamericano - Diario de Urgencia,
4 de septiembre de 2002 |