Teólogo luterano
afirma que iglesia brasileña vive encerrada en un monólogo
José Aurelio Paz
- ALC
"La Iglesia en
Brasil vive encerrada en un monólogo, habla sólo en un sermón muy largo
y tendrá problemas en un futuro muy cercano", afirmó el teólogo y
biblista brasileño Milton Schwantes, durante una visita a la Isla para
impartir cursos de lectura popular de La Biblia.
El profesor en Ciencias de la Religión de la Universidad Metodista de San
Pablo, cuestionado sobre cómo se produce el fenómeno de una mirada
popular a las Sagradas Escrituras en Brasil, manifestó que esa labor ecuménica
ya anda por los 40 años y, a diferencia de lo que ocurre en los cultos,
las personas expresan sus vidas explicando cada pasaje bíblico.
"La gente no sólo quiere escuchar sino también decir, y eso no
ocurre, hoy, en la Iglesia brasileña. Seguimos siendo una iglesia
tradicionalista. La comunicación continúa siendo unilateral. Y creo que
eso es un gran problema porque produce aburrimiento.
"La fórmula estaría en hacer sermones cortos donde la congregación
pueda interactuar con el pastor o el sacerdote en una interpretación de
La Palabra de expresión colectiva. La comunidad tiene que ser
protagonista del acto litúrgico y teológico y, en este sentido, hay que
buscar signos de transformación", manifestó.
Schwantes fue invitado por el Centro de Estudios del Consejo de Iglesias
de Cuba (CIC) para impartir un taller nacional en torno a la relectura
popular de La Biblia, que tuvo lugar en el balneario de Varadero y al que
asistieron líderes de diez denominaciones eclesiales.
El líder luterano dijo que la relectura permite una gran participación
convirtiéndose, así, en una forma de práctica religiosa con más
autonomía que las tradicionales, en tanto se descubre el valor de las
Sagradas Escrituras y su vigencia por la propia palabra y la experiencia
del pueblo.
En torno al tema del gobierno en manos del Partido de los Trabajadores de
Brasil, Schwantes dijo que "la experiencia de Lula es una alegría
para los humildes. En el nuevo contexto latinoamericano se está dando el
fenómeno de que muchos de los gobernantes están aprendiendo a gobernar
con nuevas formas más cercanas a los pobres y a una verdadera democracia,
y eso asusta a algunos.
"Hemos vivido 500 años de gobierno en función de los conquistadores
y no del pueblo. Los gobiernos han sido instrumento de los conquistadores,
no de los indios o los negros.
En Brasil, ahora, los sectores populares están teniendo participación y
eso le revienta a la derecha. Los ricos dicen: 'El país no anda'. Y claro,
¡No anda para ellos porque el nuevo programa beneficia a millones de
ciudadanos comunes! El momento no es solo de hacer grandes cifras económicas
sino, también, grandes cifras sociales", acotó.
En torno a la celebración de la Asamblea General del Consejo Mundial de
Iglesias (CMI), en ese país, en el 2006, manifestó: "Creo que no
solo para Brasil, sino para Latinoamérica va a ser muy importante.
Nosotros estamos enfrascados en un trabajo muy serio. Se ha creado un
Consejo Nacional de Iglesias del cual participan los católicos y eso,
indudablemente, ha contribuido a una mayor unidad.
"Para el evento se ha escogido la principal ciudad del sur, Porto
Alegre, y para la localidad va a ser una fiesta de la cristiandad; solo
que se aleja de los principales ejes de la información y con ello se
corre el riesgo de que no tenga la repercusión en los medios masivos.
"Sin embargo, vamos apoyar con nuestras acciones y nuestras oraciones
para que el encuentro sea un verdadero signo de esperanza, una revelación",
concluyó.256/2004).
www.adital.org.br
24.abril/2004
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