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Bolivia:
Pueblos
originarios recibieron el año 5.512 en
sus lugares sagrados
Agencia de Prensa
Alteña
Puerta
del Sol Tiwanaku foto: www.comunidadboliviana.com.ar
Los primeros rayos del sol del
solsticio de invierno están impregnados
de energía renovadora para los
descendientes de los pueblos originarios.
Danzas milenarias que aún se conservan y
que darán la bienvenida al Machaq Mara se
apoderará de las frías avenidas de El
Alto. Amautas afirman que las energías
del astro sol, exigen a sus hijos a luchar
contra la corrupción y de la defensa de
los recursos naturales que guarda la
sagrada Pachamama. Las ruinas de Tiwanaku,
Qonqho, Copacabana y El Alto centros de
los ritos del Año Nuevo Aymara.
Las wak'as presiden las ofrendas al tata
willka que otorga energía a sus hijos que
lo veneran en pleno Siglo XXI.
Inundando el aire que respiran los seres
vivos de olores agradables a hierbas aromáticas
(k’oa, copal e incienso), levantado las
palmas dirigidas a los primeros rayos del
sol, los pueblos originarios recibirán al
Machaq Mara (año nuevo), Mara Taq’a,
Willka Kuti y Pachakuti en las elevadas
apachetas y al pie de las sagradas Wak’a
(lugares elegidos por los dioses tutelares).
Las ruinas de Tiwanaku, Qonqo (cerca de
Jesús de Machaca), la ahorca del Inca en
Copacabana y El Alto, se convierten en
centros de los ritos ejecutados para dar
la bienvenida al Machaq Mara (Año Nuevo)
de los pueblos originarios, que vuelven a
tomar fuerza en pleno Siglo XXI, después
de mantenerse en la clandestinidad durante
varios siglos.
Ahí aguantando el crudo frío invernal
con coloridos ponchos de lana de llama,
oveja y de alpaca, a pocos metros de las
hogueras donde quemaron las ofrendas, los
descendientes de los pueblos originarios,
dirigen sus palmas hacia los rayos del
Tata Willka (padre sol), los cuales en el
solsticio de invierno están impregnadas
de energía positiva, a criterio de los
amautas que ejecutan los tradicionales
ritos en homenaje al Sol.
Una exclamación y oraciones milenarias
que brotan de las amautas, forman parte
del escenario del recibimiento del Machaq
Mara, tanto en las ruinas precolombinas
como en las apachetas y las wak’as,
lugares donde se desarrollan los ritos
ancestrales.
La ejecución del rito de bienvenida al
Macha Mara que se inicia con los primeros
rayos solares del 21 de junio, los
preparativos se inician día antes con el
tradicional acullicu (masticado de coca),
donde se hace una vigilia hasta el día
siguiente.
Wilancha y ofrendas
En el caso de las organizaciones
sindicales o originarias, para que los
dioses tutelares que moran los nevados de
Los Andes y la Pachamama (madre tierra)
sean magnánimos con las siembra y los
objetivos que persiguen las entidades, se
procede a la tradicional willancha
(ch’alla con sangre de llama sacrificada)
a la Pachamama (madre tierra).
Antes de que aparezcan los primeros rayos
del sol, en las ruinas de Tiwanaku, Qonqo
y la Ahorca del Inca en Copacabana, se
otorgan las wat’as (ofrendas) a los
achachilas (nevados) y se pide permiso a
ellos para ejecutar el rito del
recibimiento del Machaq Mara. En la
inmensa hoguera que se arma, las
comunidades a través de sus autoridades
entregan al amauta que preside la
ceremonia las ofrendas, consistentes en
dulces, lanas de color, sullus (fetos de
llama) y hierbas aromáticas.
Fuerzas para luchar contra los
neoliberales
Rufino Paxi, amauta pionero de las
organizaciones de las ceremonias del
recibimiento del Machaq Mara en las ruinas
milenarias de Tiwanaku, manifestó que
este año los pueblos originarios deben
centrar su pedido con todo corazón y
cabeza fuerzas para luchar contra los
neoliberales, quienes a través de sus
partidos, sus diputados y peones, dividen
a las organizaciones sindicales e impulsan
el saqueo de los recursos naturales que
guarda en sus entrañas la Pachamama.
"Los pueblos originarios, de una vez
tenemos que acabar con los lobos que nos
sumen en la pobreza", manifestó.
Entrada autóctona
Más de 31 comunidades aseguraron su
participación en la tradicional entrada
de Conjuntos Autóctonos que se desarrolla
todos los años en la ciudad de El Alto
como parte del Año Nuevo Aymara (Machaq
Mara) que se celebra el 21 de junio, según
el informe de Idelfonso Suxo, presidente
del Comité Cívico Interprovincial de La
Paz, entidad que organiza la demostración
anual con el apoyo de la Sociedad
Boliviana de Cemento (Soboce) y la comuna
alteña.
La entrada de danzas autóctonas que son
interpretadas por las comunidades de las
provincias paceñas, comenzará en la Av.
Sucre (inmediaciones del Complejo Fabril),
tras recorrer la Av. Juan Pablo II y pasar
el puente del actual Distribuidor de la
Ceja, concluirá en la Av. Antofagasta de
Villa Dolores.
Mocolulos, la danza de los kusillos, quena
quenas, pinquilladas, jula julas,
wakatintis, ch’unchus, moseñadas y
otras danzas que se bailan en ocasiones
especiales en los pueblos originarios, serán
interpretadas por los propios comuneros.
El año pasado, la demostración que se
inició a las nueve de la mañana concluyó
a las cuatro de la tarde.
Suxo informo que la demostración se
desarrolla en la urbe alteña, debido a
que está identificada como la nueva
capital de los pueblos originarios del
Siglo XXI.
www.adital.org.br
29.06.04
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