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Popoli Indigeni

 

 

 

Declaración desde el Centro del Mundo 

 

Nosotros, los pueblos indígenas de Abya Yala, nos hemos reunido con la  cooperación internacional en la Ciudad de Quito, Ecuador, entre los días  25 y 27 de octubre de 2004, respondiendo a la convocatoria de la  Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica COICA,  el Consejo Indígena de Centroamérica CICA y el Fondo Para el Desarrollo  de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe; para desarrollar  una evaluación sobre las limitaciones, avances, retos y perspectivas del  "Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo", en cuya  agenda resaltaban los siguientes compromisos: 

– El fortalecimiento de la cooperación internacional para la solución de  los principales problemas que afectan a las poblaciones indígenas. 

– El reconocimiento y pleno ejercicio de los derechos de los Pueblos  Indígenas. 

– La aprobación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los  Derechos de los Pueblos Indígenas del Mundo.

– El establecimiento del Foro Permanente sobre Cuestiones Indígenas en  el sistema de las Naciones Unidas.

– El mejoramiento de las relaciones entre los Pueblos Indígenas y los  Estados.

Tomando en cuenta las conclusiones a que han llegado nuestros Pueblos en  toda la región, que previamente han realizado acciones de evaluación y  que constatan los escasos resultados alcanzados durante el transcurso de  la Década, reafirmamos:

– Nuestro compromiso por la vida a fin de garantizar nuestra continuidad  como pueblos originarios, con nuestra espiritualidad, identidad y  valores propios. Somos las semillas que sembradas en la tierra,  generamos como fruto una sociedad que vive en la diversidad, la  solidaridad y la reciprocidad como fundamentos de vida. 

– Nuestra voluntad y esperanza de que los esfuerzos para el desarrollo  se orienten en el principio cosmogónico de una convivencia armónica  entre la humanidad y la madre naturaleza, según la práctica de nuestros  Pueblos Originarios de este continente, ligados por una continuidad  histórica, con culturas, identidades, espiritualidades, territorios y  cosmovisiones propias. 

– La trayectoria milenaria de nuestros sistemas organizativos, con los  cuales, en los últimos treinta años, hemos ampliado nuestros horizontes  de acción, constituyéndonos en actores económicos, sociales, políticos y  culturales de los países, y hemos incidido en las agendas nacionales e  internacionales con nuestras propuestas y planteamientos.

– Nuestro compromiso de construir alianzas con los diferentes sectores  de la sociedad civil para retomar los temas de la agenda de la década  que han quedado pendientes.

Al mismo tiempo, constatamos:

– Que, tras diez años de haberse presentado el "proyecto" de Declaración  de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de Mundo  por parte de la Subcomisión de Prevención de la Discriminación y de  Protección a las Minorías y más de veinte años desde que el Grupo de  Trabajo Sobre Poblaciones Indígenas iniciara su estudio y discusión, el  texto aún no ha sido aprobado por la Asamblea General de la ONU.

– Que, en el transcurso del Decenio, si bien se han logrado avances  normativos en el sistema jurídico internacional en materia de derechos  indígenas, gran cantidad de Estados no han reconocido formalmente dichos  instrumentos, ni han reconocido la existencia y derechos de los Pueblos  Indígenas en las legislaciones nacionales.

– Que, a pesar de que El Plan de Acción del Decenio contemplaba que las  actividades promovidas por la cooperación internacional, debían generar  en la práctica mayores grados de participación e incidencia política de  las organizaciones indígenas, en la práctica, los niveles de incidencia  alcanzados por los Pueblos Indígenas son fundamentalmente producto de  nuestras propias acciones organizativas. 

– Que, a pesar de los importantes aportes y apoyos con que la  Cooperación Internacional nos ha acompañado a lo largo de estos años  para mejorar la situación y condiciones de vida de los Pueblos  Indígenas, su impacto ha sido escaso.

– Que, la situación de los indígenas migrantes, los que hoy viven en los  medios urbanos y los nuevos sectores sociales indígenas emergentes,  continúan ausentes en la agenda de la Cooperación Internacional y los  Estados.

Sobre la base de estas reafirmaciones y constataciones, manifestamos que  es tiempo de apurar el paso, ya que no se puede continuar postergando la  materialización de nuestras legítimas propuestas y aspiraciones. Debemos  asumir el desafío de avanzar en el cumplimiento de aquellos compromisos  urgentes que han quedado sin ser honrados, en especial por los Estados y  la Comunidad Internacional; y por eso declaramos y exigimos:

– Nuestra indignación por la demora injustificada en la aprobación de  las Declaraciones de Naciones Unidas y de la OEA, sobre los Derechos de  los Pueblos Indígenas y exigimos la revisión de los mecanismos e  instancias previstos para la aprobación de estos instrumentos jurídicos.

– Que los Estados de la región deben realizar profundas  transformaciones, que garanticen el reconocimiento y la participación de  los Pueblos Indígenas en las estructuras jurídicas e institucionales,  reflejen su condición pluriétnica y multicultural; y admitan y  reconozcan nuestros derechos a la autonomía y libre determinación. 

– Que, los Estados y la cooperación internacional deben establecer  mecanismos para que los Pueblos Indígenas, puedan participar activamente  en los procesos de diseño y formulación de Políticas Públicas, a partir  de sus propuestas en el ejercicio de sus derechos colectivos.

– Que, se deben establecer y garantizar espacios institucionalizados en  los que los Pueblos Indígenas participemos en el diálogo político con  los Estados y la cooperación internacional en igualdad de condiciones, y  con la capacidad de incidir en la toma de decisiones en los asuntos  relacionados con nuestro futuro; y que éstos cuenten con las condiciones  necesarias.

– El diseño y ejecución de las políticas, planes y programas, tanto a  escala nacional como regional, debe contar con el consentimiento previo,  libre e informado de los Pueblos Indígenas, para evitar, los impactos  negativos sobre las culturas, cosmogonías, identidades y el patrimonio  territorial de los Pueblos Indígenas y que se respeten los procesos  socioeconómicos y culturales de nuestros pueblos.

– Nuestra alta preocupación por la grave amenaza que se cierne sobre los  Pueblos Indígenas no Contactados y demandamos a los Estados, respetar su  libre determinación. 

– Que, es necesario avanzar hacia un nuevo relacionamiento entre la  cooperación internacional y los Pueblos Indígenas; construido sobre la  base de nuevas reglas, las que deben ser concordadas en el marco de un  proceso de diálogo político equitativo, justo y en igualdad de  condiciones. Estas nuevas políticas deben incluir como condición mínima,  la participación directa de los Pueblos Indígenas con la cooperación  internacional, sin la intermediación de los Estados ni de terceros.

– Que, la agenda de cooperación para el futuro, debe recoger los temas  que han quedado pendientes y construirse sobre la base del  reconocimiento de la diversidad y los derechos colectivos de los Pueblos  Indígenas.

– Que, los Pueblos Indígenas en coordinación con las Universidades e  institucionales académicas contribuyan a elaborar sistemas de evaluación  del Decenio, así como, la creación de programas y proyectos de formación  de nuevos cuadros indígenas, desde su propia cosmovisión. 

– Que, los Pueblos Indígenas reiteramos que los derechos contenidos en  las disposiciones del Convenio 169 de la OIT, del Proyecto de  Declaración de Naciones Unidas Sobre los Derechos de los Pueblos  Indígenas y en la jurisprudencia de los fallos de la Corte  Interamericana de Derechos Humanos, constituyen el marco legal mínimo  que debe ser respetado y observado por los Estados para garantizar el  ejercicio de los derechos de los Pueblos Indígenas.

– Que, los Pueblos Indígenas nos proponemos liderar, gestionar y  promover la ratificación del Convenio 169 de la OIT, en aquellos Estados  que aún no lo han hecho y velar por su cumplimiento en los Estados que  ya lo han ratificado.

Exhortamos a los Estados, a la Comunidad Internacional y Agencias de  Cooperación a respetar y asumir compromisos de acción con los Pueblos  Indígenas. A las agencias de cooperación participantes en la presente  actividad, sean las primeras en asumir compromisos de acción con los  Pueblos y Organizaciones de COICA, CICA y otros Pueblos y  organizaciones.

Llamamos a nuestros Pueblos, líderes y organizaciones a ejercer los  derechos que son consustanciales a nuestra condición de pueblos,  reconstituyendo y fortaleciendo nuestras instituciones propias. 

Concientes que solo será posible avanzar en el cumplimiento de nuestros  derechos y nuestras agendas de trabajo de manera conjunta; convocamos a  todos los sectores sociales, a los gobiernos, a la comunidad  internacional y los organismos de Cooperación y solidaridad del mundo,  para unirse en el impulso de una sociedad planetaria que respete la  diversidad, fomente las relaciones entre las diversas culturas y  Pueblos, combata la exclusión y la guerra, y cultive la solidaridad, la  equidad y la paz.

En Quito, a veintisiete días del mes de octubre de 2004 

 

www.movimientos.org     Octubre de 2004

 

 

  Latinoamerica-online 

Ass. Cult. Imago Mundi - Direttore  responsabile Mariella Moresco Fornasier

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