Niñas constituyen un tercio de los niños soldados en Colombia
En el marco del Día Internacional
de los Niños Víctimas Inocentes de la Agresión, 04 de junio, el
Fondo de las Naciones Unidas para la Niñez y Adolescencia (Unicef)
lanza la campaña por la desmovilización de aproximadamente 300 mil
niños y adolescentes involucrados en conflictos armados, incluyendo
las garantías para su reinserción en la sociedad.
Son 20 países de todo el globo que reclutan niños, la mayor parte en
África Sub-sahariana, donde el contingente de combatientes menores
de 18 años llega a 120 mil. La violación de las convenciones
internacionales sobre conflictos y derechos de la infancia no es
exclusividad de países pobres, pues aún en Israel personas de esa
edad son reclutadas para luchar contra los palestinos.
En América Latina, la situación más crítica es la de Colombia, donde
un tercio de los 14 mil niños involucrados con los grupos armados
con actuación en el país (principalmente grupos guerrilleros y
paramilitares) son niñas, expuestas a todo tipo de violencia.
"Excepto en Afganistán, no hay ninguna guerra que no tenga niñas,
que no sólo son utilizadas en trabajos logísticos, sino que también
luchan y son víctimas de barbarie sexual", afirmó Jacques Hintzy,
presidente del comité francés de la organización.
Las secuelas del combate listadas por Unicef son penosas para ambos
sexos: agresividad, ansiedad, depresión y Sida, aparte del atraso
escolar y el aislamiento. Además incluyen problemas de salud
específicamente femeninos, como lesiones vaginales y abortos,
haciendo que el sufrimiento de las niñas que van a la guerra sea muy
diversificado.
La organización resaltó que reinsertar un niño soldado en la
sociedad cuesta entre U$S 1 mil y U$S 1,5 mil. En Colombia esto fue
logrado con 600 niños en los últimos tres años, siendo el último
caso el de nueve jóvenes enganchados a la fuerza por paramilitares
presos en Venezuela, que ahora reciben asistencia del Instituto de
Bienestar Social.
El organismo de las Naciones Unidas alerta que "la utilización de
niños soldados está aumentando". En menos de una década, otros 100
mil niños se convirtieron en reclutas, pues en 1996 se estimaba que
el número de menores combatientes ascendía a 200 mil. Este aumento
es consecuencia de la práctica usual de recurrir a los niños para
conformar la infantería y como kamikazes, combatientes suicidas que
se inmolan para alcanzar al enemigo.
La petición de la Unicef para la desmovilización de los niños
involucrados en conflictos ya recibió 10 mil firmas, que serán
entregadas a finales del año al presidente francés Jacques Chirac y
al secretario general de la ONU, Kofi Annan. Aunque existan cinco
convenciones internacionales prohibiendo la práctica de utilizar
niños en conflictos armados, la Unicef recomienda que se pase a
aplicar sanciones a los países que no respetan la recomendación. Las
sanciones incluyen el juicio en la Corte Penal Internacional por
este crimen de guerra y la pérdida del derecho a la amnistía por
parte del grupo que recluta niños.
Sin embargo, las violaciones contra la infancia en situaciones de
guerra no son los únicos casos en que los niños son blancos
inocentes de la agresión. La violencia interna de los países, aunque
no reconocida oficialmente como conflictos armados, está victimando
cada vez más a niños y jóvenes, como en el caso de Guatemala, en que
la Fiscalía de Derechos Humanos registró el año pasado el asesinato
de 568 niños y adolescentes entre cero y 17 años en el país.
Muchas veces, el propio Estado favorece la ocurrencia de
violaciones, sea porque no ofrece educación, salud y condiciones
para el desarrollo de la renta familiar, sea por la precariedad de
los mecanismos legales de penalización. Por ejemplo, el explotador
sexual puede abusar de una niña menor de 15 años en Costa Rica y
escapar de ir a la cárcel si resuelve casarse con ella, de acuerdo
con la legislación del país.
Conforme denuncia de la organización de defensa de los derechos de
la infancia Casa Alianza, la solución, el cambio de la ley, "aunque
parezca fácil, está esperando hace más de dos años para ser votada
en la Asamblea Legislativa". Según la Oficina de Iniciativa Popular
del Congreso, el proyecto de ley para prohibir este tipo de unión
ocupa la posición de número 88 en las pautas para el día, lo que
prácticamente va a destinar la iniciativa al archivo.
www.adital.org.br
3.junio/2004
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