Las comunidades Garífunas de Honduras nos encontramos actualmente en una
encrucijada de vida o muerte. A los 208 años del arribo de nuestro pueblo a
Honduras se está forjando lo que equivale a una nueva expulsión,
comparable a la efectuada por las tropas Inglesas en la Isla de San
Vicente, cuando en nombre de la expansión del imperio Británico fuimos
deportados hacia las Islas de la Bahía en el Golfo de Honduras.
En la actualidad, el Banco Mundial y el Estado de Honduras han
manufacturado una ley de propiedad, marco jurídico del Proyecto de
Administración de Tierras de Honduras, conocido como PATH. Dicha Ley de
Propiedad fue aprobada sin tomar en consideración las observaciones
presentadas a las diferentes versiones de la misma, que fueron rechazadas
como intervencionistas y destructoras de los títulos expedidos a favor de
las comunidades Garifunas, reconocimientos jurídicos de los cuales algunos
se remontan al siglo XIX.
La Organización Fraternal Negra Hondureña, OFRANEH, efectuó una consulta
comunitaria en San Juan Tela, el 23 y 24 de octubre del año 2003, donde se
le recalcó a los delegados del PATH, un rotundo rechazo de las versiones
presentadas y se exigió que se tomaran en consideraciones el respeto a los
títulos comunitarios expedidos, además de un saneamiento territorial para
solucionar los conflictos creados por las apropiaciones indebidas a manos de
terratenientes, empresarios, políticos y militares, los cuales de forma
sistemática se apropiaron de enormes extensiones de territorios
comunitarios Garífunas.
La ley de Propiedad fue publicada en la Gaceta de la República el 29 de
junio del 2004. En dicha ley no se refleja el respeto a la propiedad
comunitaria, parte del derecho consuetudinario Garífuna y de otros pueblos
indígenas.
La OFRANEH ha venido señalando las inconsistencias de la Ley de Propiedad y
las graves consecuencias que representa el Capitulo III de dicha Ley de
Propiedad, y la insidiosa capacidad de dividir a las comunidades. De igual
manera la elite de poder puede proceder a destruir los títulos comunitarios
a través de incitar a grupúsculos dentro de las comunidades a rescindir de
los títulos expedidos a su favor e imponer la individualización de la
propiedad, hecho que acarreará la hipoteca y venta de tierras a foráneos,
incrementando la pobreza que supuestamente dicha ley pretende combatir.
El cinismo que implica la regularización predial para los pobres se agrava
con la usura practicada en Honduras por las agencias financieras y sus
intereses mezquinos, a tal grado que el agro y la pequeña industria carece
de acceso a los préstamos bancarios y si los logran desaparecen ante las
enormes altas tasas de interés que rigen el país.
En los últimos meses se han venido dando casos de abierta represión contra
los líderes de nuestra organización como consecuencia de la abierta
oposición al PATH y sus pretensiones de liquidar la modalidad de propiedad
comunitaria. El viernes santo a las tres de la tarde fue allanada la morada
de la compañera Mirian Miranda, en un cato definido por la fiscalía como
un error de parte de la inteligencia del Ministerio de Seguridad. El lunes
30 de mayo del presente año la Coordinadora de OFRANEH fue herida con un
impacto de bala explosiva frente a la iglesia San Isidro de Ceiba, a escasos
40 metros de la municipalidad, en lo que fue declarado por la autoridades
como un disparo contingencial efectuado por un agente de seguridad de una
compañía privada.
La OFRANEH viene llevando un caso de encarcelamiento arbitrario de Alfredo
López ante la Corte interamericana de Derechos Humanos, hecho que ha
suscitado resquemores por parte del Estado de Honduras, el companero Lopez
después de siete años de prisión fue absuelto de los cargos interpuestos
reconociendo haber violentado los derechos humanos del compañero.
Las presiones y compra de líderes que se viene dando, están relacionadas
de forma directa con el proceso de liquidación de los títulos
comunitarios. Desafortunadamente la mayoría de las organizaciones y
líderes Garífunas se han llamado a un silencio cómplice con el Estado, ya
que las dádivas que incluye el PATH a través de proyectos los ha
neutralizado.
No es extraña la escogencia de un exmilitar como director del Instituto de
la Propiedad (IP), desde donde se regirá un proceso destinado a crear las
condiciones jurídicas que protejan los intereses de los extranjeros que
terminarán siendo los dueños de los territorios claves para la
implementación de un pingue mercado de tierras destinado a la
globalización del mercado de bienes raíces que entrará a Honduras como
consecuencia del
tratado de libre comercio con Estados Unidos.
La OFRANEH, exige de inmediato la revisión del capitulo III de La Ley de
propiedad, que conlleve a la derogación de aquellos articulos que atentan
contra los interes y derechos colectivos ancestrales del pueblo Garifuna.
Dado en la Ciudad de Tegucigalpa a los ocho dias del mes de junio del
dosmilcinco.